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Revue interdisciplinaire d'études hispaniques

| 2014 Partie 2 - Etudes analytiques

Elise Martos

Femmes et censure: la ligne de front de l’espace public dans le roman La Huelga de Luisa Isabel Álvarez de Toledo

Article

Les années 60 voient apparaître, dans l’exil en France, la force d’opposition des mots de la dissidence espagnole.

La synergie entre un secteur de l’édition florissant, l’intérêt croissant pour la littérature étrangère en général et l’exil d’une génération d’écrivains, qui, bien que n’ayant pas connu la guerre avait néanmoins subi le cadre étriqué et étouffant de la dictature franquiste, a permis la publication, en France des auteurs du « realismo social ».

Ainsi, Juan Goytisolo, Arnando López Salinas, Sánchez Ferlosio, Antonio Ferrés, parmi les plus connus, ont pu construire « Un desafio intelectual » pour reprendre ce qui fut la devise de la revue des exilés, Ruedo Ibérico.

C’est dans ce contexte éditorial, esthétique et politique qu’une femme sort clandestinement son manuscrit d’Espagne. L’œuvre sera publiée en 1967 et vaudra à son auteure une condamnation à 10 ans de prison. Le roman La Huelga de Luisa Isabel Álvarez de Toledo sera traduit et re-édité 6 fois en France mais restera censuré en Espagne jusqu’en 77.

S’il est vrai que des éléments et des documents inédits, notamment la correspondance de l’exil, permettent de mesurer l’accueil qu’eu cette œuvre à l’étranger, force est de constater le désintérêt dans lequel est tombé ce roman en particulier et la figure de l’intellectuelle engagée qu’a été Luisa Isabel, en général.

Le récit que fit la presse de l’agression dont fut victime Álvarez de Toledo pourra constituer une première étape dans l’étude des mécanismes de cette censure fort efficace, décrite par Bourdieu, et qui « consiste à exclure certains agents de communication en les excluant des groupes ou des places d’où l’on parle avec autorité ».

Si le mépris et la réactivation du paradigme masculin/féminin dans la presse semblent être, en l’espèce, le bras armé d’une certaine forme de censure, il est également vrai que ce mécanisme d’exclusion de la sphère intellectuelle résonne, dans le cas de Álvarez de Toledo avec l’utilisation de la hiérarchisation masculin/féminin dans l’idéologie franquiste.

In the 1960s, during the Spanish dissenters’ exile in France, one could witness the strength of the opposition conveyed by their discourses.

The synergy between a thriving publishing industry, the growing interes in foreign literature at large and the exile of a generation of writers who had born the brunt of the stifling and narrow environment of Franco’s dictatorship although they had not directly experienced war as such, paved the way for the publication of the realismo social authors’ works in France.

Thus, Juan Goytisolo, Arnando López Salinas, Sánchez Ferlosio, Antonio Ferrés, among the most famous writers, could build up «Un desafío intelectual», which is the motto used by the exiles in their review, Ruedo Iberíco.

In such an editorial, aesthetic and political context, a woman secretly took her manuscript out of Spain. The work was published in 1967 and cost the author a ten- year prison sentence. La Huelga the novel written by Luisa Isabel Álvarez de Toledo, was translated and republished six times in France but remained censored in Spain until 1977.

It is true that some unheard-of facts and unpublished documents, such as the letters she wrote during her exile, give an insight in the perception of her work abroad ; yet one can but pay attention to the lack of interest in the novel itself in particular, and, more generally, in Luisa Isabel herself, another embodiment of the committed intellectual woman.

The account of the attacks on Álvarez de Toledo which was written by the press, may be a first step in the analysis of the mechanisms through which a most effective censorship, described by Bourdieu, «aims at excluding some communication agents by excluding them from the circles or places from which one speaks authoritatively». Even if the contempt shown by the press and the new impetus it gave to the male/female paradigm seem to be the strong arms of some form of censorship in the case in point, one can also assert that the mechanism aimed at excluding people from the intellectual realm, echoes the use of the male/female hierarchical organization in pro-Franco ideology, as far as Álvarez de Toledo is concerned.

Los años 60 ven aparecer en el exilio en Francia, la fuerza de oposición de las palabras de la disidencia española. La sinergia de un sector editorial que pasaba por un buen momento, el interés creciente por la literatura extranjera en general y el exilio de una generación de escritores que no habían conocido la guerra pero sí el marco rancio y agobiante de la dictadura franquista, favoreció la publicación de las novelas de los autores del llamado realismo social. Juan Goytisolo, Arnando López Salinas, Sánchez Ferlosio, Antonio Ferrés, entre los más destacados construían así lo que sería el lema de la revista Ruedo Ibérico:un desafío intelectual.

En ese contexto editorial, estético y político una mujer saca clandestinamente de España el manuscrito de su novela que se publicará en 1967 en París, y que le valdrá una condena a 10 años de cárcel. La Huelga, de Luisa Isabel Álvarez de Toledo será posteriormente traducida y reeditada 6 veces en Francia pero hasta bien entrado el año 1977 esa misma obra seguirá censurada en España.

Si datos y documentos, entre los cuales la correspondencia del exilio, permiten medir la recepción que tuvo esta obra, permanece el desconcierto en cuanto al desinterés, tras su regreso del exilio, por esta novela en particular y por la figura de la intelectual comprometida que fue Álvarez de Toledo en general.

El estudio del relato de los hechos que la prensa hizo de la agresión sufrida por la autora de La huelga en Bayona será un primer paso en el estudio de los mecanismos de esa censura tan eficaz, aquella que teorizó Pierre Bourdieu y que consiste en excluir a ciertos sujetos de los grupos o los espacios desde los cuales se habla con autoridad.

Si el menosprecio y la reactivación del paradigma masculino/femenino en la prensa francesa aparecen como el brazo armado de una forma de censura, ese mecanismo de exclusión de la esfera intelectual, corre pareja, en el caso de la obra de Álvarez de Toledo, con la utilización de la jerarquización masculino/femenino en la ideología franquista.

Texte intégral

Contexto editorial

  • 1 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, La Huelga, Éditions de...

1Una joven autodidacta de 28 años concluye en 1964 la escritura de La Huelga 1 una novela que arremete con violencia contra la dictadura franquista mediante la áspera descripción de las relaciones de poder en su pueblo de Sanlúcar de Barrameda. Esta descripción se lleva a cabo en torno al argumento de una huelga de los temporeros vinícolas. Imposible la publicación de la novela en España, la imprimen en 1967 Les Éditions de la Librairie du Globe, avenida Beaumarchais, París.

2La que es todavía hoy la librería rusa de París fue fundada en 1952 en el contexto de la «guerra fría». Moscú financiaba asociaciones y organizaciones con el fin de afirmar su cultura y su presencia. Fue primero un círculo de lectores pero pasó rápidamente a ser librería y editorial.

3En los años 60-70 esta editorial publicó mucho en español (dato confirmado por François Dewer actual director de la librería) y eran de dos tipos las obras que se difundían: las obras marxistas prohibidas en España que se traducían y se imprimían del otro lado del telón de acero y llegaban luego a París y las obras de los autores españoles, censurados, exiliados, (obras españolas que a veces también pasaban del otro lado del telón de acero como por ejemplo una edición de La Huelga, que se imprimió en 1970 en Bucarest).

4Para esta editorial los años 60-70 fueron sin duda años fecundos para la publicación de la disidencia española en el exilio ya que decidió especializarse creando una colección específica «Colección Ebro» llegando incluso a dividirse ésta en «Ebro novela» y «Ebro poesía».

  • 2 Dolores Ibarruri, De febrero a octubre 1917, Éditions ...

5En ese contexto editorial sale a la venta, en marzo de 1967 la primera novela de Luisa Isabel Álvarez de Toledo, con una acertada maquetación de Casteló y si bien Les Éditions du Globe publicaron una obra de Dolores Ibarruri2, Luisa Isabel Álvarez de Toledo fue una de las pocas autoras publicada por esa editorial.

Novela social

  • 3 Geneviève Champeau, Les enjeux du réalisme dans le rom...

6La novela de Luisa Isabel Álvarez de Toledo reanuda con los códigos y los objetivos de la novela social que para esas fechas, y más aún si contemplamos el año 1967, fecha de publicación de la novela por la editorial del boulevard de Beaumarchais, ya estaba en su punto de inflexión en parte por la irrupción del llamado «boom» de literatura hispanoamericana (ese mismo año de 1967 se publica la emblemática novela de García Márquez Cien años de soledad) pero también por cierta diversificación de la vida cultural que dejaba menos espacio para esa forma literaria, pues emergían también otros planteamientos literarios. Para Geneviève Champeau en su estudio Les enjeux du réalisme dans le roman sous le franquisme: «le roman réaliste dit objectif ou critique puis historique ou social s’est développé approximativement depuis La Colmena de Cela (1951) jusqu’à Tiempo de silencio de Luis Martín Santos (1962)»3.

7El propósito de la autora de La Huelga aparece claramente en su novela bajo la forma de una solidaridad moral con el padecimiento del pueblo, solidaridad en la que se arraiga su escritura en la descripción del día a día de los hombres y las mujeres del pueblo de Sanlúcar en los años 60 sumidos en una huelga y lucha por un jornal de 80 pesetas.

  • 4 Josep María Castellet, La hora del lector, Barcelona: ...

8En su obra aparecen los principios teóricos del realismo social tal y como los expuso Josep María Castellet4: existencia de una verdad supra-textual de índole social, un relato en tercera persona con una aparente neutralidad del narrador y una focalización externa de los personajes.

  • 5 Este personaje es incluso para Jesús Ynfante la paradi...

9La realidad que se evoca en la novela de Álvarez de Toledo es ante todo una realidad colectiva. Hay en La Huelga más de 115 personajes entre los cuales casi una cuarta parte desempeña un papel de escasa o ninguna relevancia argumental. Esa proliferación de personajes es también una manera de denunciar una sociedad reproduciendo y multiplicando el discurso de la ideología dominante. Concretamente el relato plasma la lengua del régimen asimilada tanto por sus integrantes como por sus víctimas. La lengua aparece pues como la potente herramienta de la difusión de la ideología. En La Huelga el personaje del juez ejemplifica, hasta la saciedad, esa mecánica retórica que asocia paternalismo y religión con explotación e injusticia5. Sirva de ejemplo su respuesta a los jornaleros que quieren denunciar los malos tratos que padecieron en la cárcel:

  • 6 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, op. cit., p. 146.

No te preocupes. Te perdono. Comprendo que eres joven, impetuoso, y aún no puedes descubrir la lógica de las razones que han obligado a obrar en esta forma a tus autoridades. Las palizas de Calero y el Negro, la del Antonio, no se las han dado por hacerles daño, ¡muy al contrario! Ha sido para proteger la paz de todos, para que tú puedas ir a tu trabajo sin miedo a la guerra, para que nada impida el desarrollo de España, y lo que es más importante, para que ellos mismos recapaciten y avancen por el camino de la salvación eterna.6

  • 7 Ibid., p. 20.

  • 8 Ibid., p. 116.

  • 9 Paul Veyne, Le pain et le cirque. Sociologie historiqu...

10A través de los personajes del pueblo, la novela de Álvarez de Toledo apunta también el servilismo y la humillación como emanación de la ideología nacional católica, en todos los aspectos de la vida cotidiana, como en el caso de Juan tras asestarle el cura una tremenda bofetada: «¿Desea usted algo más?, preguntó el chiquillo, que conocía las normas ancestrales de educación»7 o en el de las monjas después de recibir la limosna de un puñado de pescado para las huérfanas «dieron las gracias a coro, mirando al suelo, como las habían enseñado» o en el caso de Juan, propietario de restaurante quien «había desarrollado notablemente sus dotes naturales de criado. Falso, adulador e hipócrita»8. Y si bien la eficacia del discurso totalitario se manifiesta como lo apuntó Paul Veyne en Le pain et le cirque9 «non parce qu’il fait croire, mais parce que les gens agissent en conséquence», también podríamos decir que el relato de La Huelga y la revuelta de los trabajadores del campo de Sanlúcar pone también de manifiesto la asimilación, por todas las clases sociales, del discurso franquista, desembocando así en el retrato de un mundo petrificado en la repetición de los discursos y de las conminaciones de la ideología franquista.

11Esa sociedad aparece tanto más clausurada en la opresión que la acción se desarrolla en el reducidísimo espacio del pequeño pueblo de Sanlúcar.

12Como si de cajas chinas se tratara las mujeres a su vez están doblemente clausuradas pues los espacios en los cuales viven, padecen y mueren, si bien son ámbitos sórdidos y enrarecidos también constituyen el micro escenario visible del conflicto de género como medio de opresión del nacionalcatolicismo.

13En cuatro categorías podríamos clasificar los modelos de mujer que aparecen en la novela:

  • La madre, paradigma de abnegación

  • La mujer como la doble representación de todos los tópicos antifeministas y axiomas del franquismo

  • Las «resistentes»

  • Las niñas o jóvenes, víctimas de agresiones sexuales

  • 10 José Antonio Primo de Rivera, Discurso de Badajoz, ci...

14Estrechamente ligada a la sumisión, la abnegación era la calidad que se quería fomentar en la mujer. Aplicación concreta de los discursos de Primo de Rivera: «La mujer casi siempre acepta una vida de sumisión, de servicio, de ofrenda abnegada a una tarea»10 o el famoso «No hay nada más bello que servir», la abnegación de las madres de Sanlúcar pocas veces conlleva la aceptación y jamás tiene visos de belleza.

  • 11 Pilar Primo de Rivera, Consejos nacionales de la Secc...

15El personaje de la Salvadora, cuyo nombre cobra en la novela la dimensión de un sarcasmo, se caracteriza por sus respuestas esquivas, su discurso agriado y sus violentos arrebatos, como si fuera la imagen invertida de «la mujer nueva» que el régimen ensalzaba. Ese retrato de madre desenmascara algunos de los dogmas impuestos a la mujer en la sociedad franquista. La abnegación, no es por supuesto en la novela otra cosa que mera derrota y miseria ante un sistema opresivo que arrasa la dignidad humana; la alegría «que hace agradable la convivencia y más llevadera la vida familiar»11, cuando pudiera aparecer, se transforma en necesidad hecha furia:

  • 12 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, op cit., p. 284.

– Venga el jornal
El Paco le tendió cincuenta pesetas
– Esto es lo que hay
– ¿Y el resto? ¿ya se fue en vino? […] ¡Mal nacidos! ¡Hijos de puta! ¡Cabrones! Un billete de doce duros es lo que teníais que traer. ¿Dónde habéis dejado el billete?»
12

o en victoria amarga, al final de la novela, cuando los terratenientes aceptan pagar el jornal de 80 pesetas:

  • 13 Ibid., p. 284.

La Salvadora recorría los puestos de la plaza.
– Un duro de pescado.
No llegaba el dinero.
– Es igual me pagas mañana
Cómo se fueron los treinta y dos duros? […] Pesó el canasto, estaba medio vacío.
13

16Es de notar que, si Álvarez de Toledo esboza un modelo de madre supeditada a los roles tradicionales de la trilogía nazi, que asumió el franquismo, niños, hogar, iglesia, jamás esas mujeres del pueblo, pisan la iglesia, la cual aparece exclusivamente como un poder opresivo más. Si la Salvadora es el paradigma del personaje colectivo de las mujeres y madres del pueblo, tenemos con las mujeres de la clase media y media alta una serie de retratos despiadados que lista los defectos y las frustraciones que generó la ideología nacionalcatólica en esas mujeres, emergiendo así, en sus comportamientos, las consecuencias de esa ideología.

17De esos axiomas y prejuicios del siglo xix, relativos a la incapacidad reflexiva de las mujeres, difundidos por la falange, brazo armado ideológico del régimen e integrados por las mujeres, tenemos en la obra varias muestras. La incapacidad a reflexionar asociada a la burda repetición del discurso de la fuerza que desembocan en la aceptación de su inferioridad aparecen en la boca de la mujer de José Armada, terrateniente:

  • 14 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, op. cit., p. 103.

– ¡Pero di algo!
– Que hagáis lo que haga falta.
– ¡Lo que haga falta!¡Lo que haga falta!¿Y qué es lo que haga falta?
– No sé
– Podías dar una idea por lo menos…
– Meterlos en campos de concentración…, obligarles a trabajar.
– Eso se podía hacer cuando la guerra, ahora no dejan.
– ¡Pues entonces convencerles!
– ¡Muy sencillo, están los ánimos para escucharnos! Las mujeres siempre seréis igual, ¡idiotas!
La señora Armada se encogió de hombros. ¿Para qué se empeñaba en preguntarle, si de sobra sabía que no entendía cosas de hombres? 
14

18La torpeza de «las reflexiones» de la señora Armada, aparece como el eco de los discursos de Pilar Primo de Rivera:

  • 15 Pilar Primo de Rivera, Teresa n° 39, marzo 57, citado...

Lo que sucede –seamos por una vez humilmente sinceras– es que el hombre tiene bastante más talento que nosotras; él llega a la cima del genio a esa casi sobrehumana altura que una mujer nunca logró alcanzar.15

  • 16 Juan Goytisolo, El furgón de cola, Paris: Ruedo Ibéri...

19De la novela surge pues un ejemplar contradiscurso ya que a través del realismo muestra el paradigmático discurso y retórica de la ilusión del franquismo. La que fuera vigésima primera duquesa de Medina Sidonia parece con esta escritura dar cuerpo a la reflexión de Juan Goytisolo para quien «En una sociedad en que las relaciones humanas son profundamente irreales, el realismo es una necesidad marcada […] Para los españoles la realidad es nuestra única evasión»16.

20También aparecen en la obra el personaje de la marquesa «de puertas afuera» personaje tópico de la hidalguía que tiene muy callada el hambre:

  • 17 Ibid., p. 241.

Sus cinco hijos se quejaban a menudo, porque no había bastante en los platos, y debió enseñarles a callar: la gente no tiene por qué saberlo. Es cosa nuestra. Desde que nacieron les preparó para la gran carrera del matrimonio17

21o el de las entregadas esposas, depresivas, como la mujer del médico o codiciosas como la mujer del notario pero todas, eso sí, calladas, más sombras que figuras. Obviamente abundan en la novela las criadas, los capataces, realista transcripción del «Nada más bello que servir» del fundador de la falange.

22Dos personajes sin embargo parecen escapar, en cierta medida, al esquema de sumisión, Rocío, la única mujer propietaria de tierras vinícolas y Beli la secretaria del sindicato oficial. Rocío no se une a los terratenientes a la hora de mantenerse firmes en su negativa de aumentar el sueldo de los jornaleros. Ella, irá al encuentro de los huelguistas y los contratará pagando las 80 pesetas que piden, decidida, sin temor, cuando los otros patronos ni se atreven a aparecer en la plaza, incluso Don León quien, escondido en una esquina observa la escena:

  • 18 Luisa Isabel Álvarez deToledo, op. cit., p. 78.

El capataz se quedó de una pieza. ¡Aquella mujer iba a bajar a la plaza, sabiendo cómo estaban las cosas y lo que podía pasarle!
– Señorita ¡tenga cuidado!
– No te preocupes. Sé mejor que tú lo que tengo que hacer.
Plantada a unos metros de los obreros, con las manos apoyadas en las caderas, gritó:
– ¡Necesito veinte hombres ahora mismo!
Era una voz aguda, diferente de los demás. Todos callaron. El Pelao se adelantó, perdiendo su puesto frente al Pacorro.
– Aquí no trabaja nadie por menos de ochenta!
– ¿Quién ha dicho lo contrario? 
18

  • 19 Ibid., p. 83.

23Además, goza de una autoridad natural «Sentada en el porche vigilaba de lejos. No daba órdenes, pero todos sentían su presencia»19 y es respetada por los campesinos:

  • 20 Ibid., p. 80.

– Ha venido sola. No nos tiene miedo.
– Prueba que no tiene mala voluntad
– Siempre dije que prefería trabajar con ella. En Santo Domingo no aprietan como en otros sitios.
20

  • 21 Ibid., p. 109.

24«Beli trabajaba. Hacía estadísticas, números que nadie leería». Esta frase introduce el personaje de la secretaria del sindicato oficial y pone también de realce la diferencia en el estatus social de la mujer. Aunque su trabajo sea ninguneado, «el jefe no se tomaba siquiera el trabajo de mirarlos», pertenece a esa categoría de mujeres que consigue escapar a la reclusión del hogar y del matrimonio. Su formación académica, su trabajo en el sindicato conforman también una incipiente conciencia política que la llevan a solidarizarse con los del campo, «Beli estaba con ellos, con los hombres del campo. Era su ocasión de ayudarles y no estaba dispuesta a desaprovecharla»21.

  • 22 Tomo prestada esta oposición a Yannick Ripa, Armes d’...

25La correlación entre los roles tradicionales de la mujer, la miseria de la posguerra y el opresivo discurso nacionalcatólico desemboca en La Huelga en la violencia y explotación sexual que se ceba en las mujeres. «Armas de hombres contra mujeres indefensas»22 finalizan esta represión sexuada sobre la cual Álvarez de Toledo arroja la luz. El relato de la violación de una chiquilla de 15 años, la Macarena, permite denunciar la fuerza opresiva del caciquismo que quiebra la más valiente y legítima oposición. Al no dejarle su hija, el capataz, Juan será despedido y su familia sumida en la miseria: «El capataz se marchó. Durante varios meses, ni él ni ninguno de su gente encontraron trabajo en Sanlúcar. Don César se encargaba de "hacerles la cama" a su gusto». La Macarena, embarazada, se tirará a la vida para acabar en la calle, hambrienta y enferma. La violación de la chica pone también de manifiesto una red de complicidades que va, del juez al cura. El discurso del cura, si bien es la caja de resonancia de los preceptos morales de la Iglesia, revela la hipocresía, para los pudientes, de una moralidad en los detalles (ir a confesarse, asistir a las procesiones) pero la aceptación de la degeneración moral, en lo esencial. Es el caso de la confesión de la violación:

  • 23 Ibid., p. 174.

– Padre, la niña de que le hablé está en la vida.
– ¿Tú has intervenido?
– No, padre, ya sabe lo que pasó…
– Está bien hijo, queda tranquilo. La cabra tira al monte, se haga lo que se haga 
23

26o en el caso de la procesión de viernes santo:

  • 24 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, op. cit., p. 204.

Don León tenía la costumbre de terminar las procesiones en el callejón del Turco. Entraba en las casas cubierto con la túnica y el cucurucho de nazareno, que no solía quitarse, sobre todo si volvía del Silencio.24

  • 25 Ibid., p. 196.

27Traducción del aumento significativo de la prostitución, tolerada hasta 1956, la depredación sexual corre pareja con la depredación económica y social. La gitanilla comprada y violada mediante la alcahueta del pueblo, Doña Mary, es vendida por sus padres, mejor dicho su virginidad es vendida, para alimentar a la familia. La Tagala, que tan bien cantaba y bailaba en la taberna del pueblo, será la víctima de una violación colectiva, cuya denuncia al juzgado será llevada a cabo por el médico Don Vicente. Ni que decir tiene que esa denuncia «se archivó entre otras cuantas»25 y que la Tagala se echará a la vida.

28Si los relatos de las desafortunadas suertes de las tres muchachas forman un como tríptico de la opresión sexual a menores, se merece una mención especial la fiesta en la bodega de Manolo. En efecto no se trata aquí de gitanillas pobres sino de muchachas de la clase media, cuya ingenuidad será su perdición. Este pasaje, que a través del retrato del depravado Reiniero, esboza las taras constitutivas del señoritismo: ociosidad, inmoralidad y degeneración, podría ser también la metáfora de los estragos de la reclusión en el ámbito del hogar. En efecto, en ese reducidísimo y cutre espacio de la bodega parecen caer todas las barreras morales de «puertas afuera» como el alcoholismo, el incesto: «Puig, completamente borracho, se apoyaba en sus hijas, que le sostenían a duras penas. De trecho en trecho se paraba besándolas en la boca.» o la prostitución de las propias hijas:

  • 26 Ibid., p. 217.

¡No seas incestuoso! […] ya sabes que las hijas son para los demás […] ésta me la dejas a mí. Ya sabes que me gusta.26

29Contrapunto del discurso oficial que convirtió a la mujer en «virgen», en receptáculo del amor y la vida, este fragmento es una despiadada ilustración de los discursos del régimen, y cuando Primo de Rivera evoca las diferencias entre la mentalidad masculina y la femenina:

  • 27 José Antonio Primo de Rivera, Discurso de Badajoz, ci...

30Los movimientos espirituales del individuo o de la multitud responden siempre a una de estas dos palabras: el egoísmo y la abnegación. El egoísmo busca el logro directo de las satisfacciones sensuales; la abnegación renuncia a las satisfacciones sensuales en homenaje a un orden superior. Pues bien: si hubiera que asignar a los sexos la primacía en la sujeción a esas dos palancas, es evidente que la del egoísmo correspondería al hombre y la de la abnegación a la mujer27.

31En la novela de Luisa Isabel eso se traduce por la aterradora complicidad del pastelero y del señorito a la hora de violar a la joven Mari Paz:

  • 28 Ibid., p. 219.

Reiniero cruzó sobre los cuerpos tendidos.
– ¡buen bocado!
– ¡Y que lo digas! ¡vale la pena!
– ¿Me la dejas después?
– ¿Por qué no?
La voz de Reiniero temblaba. Sólo en aquel ambiente conseguía «ser hombre».
28

32Curiosamente, el relato de tres páginas de esta repulsiva situación, que constituye sin duda alguna en la novela, una de las más crudas evocaciones de la violencia sexual, con su lenguaje brutal y sus detalles espeluznantes, no se tradujo al francés. ¡Qué ironía! La Huelga en su versión española escapó al acoso del órgano censor franquista pero otro tipo de censura, por muy «leve» que resultase recortó una de las evocaciones más despiadada de la obra.

Recepción de la obra en Francia

33Si bien el interés suscitado por la literatura hispanoamericana se tradujo en el mercado editorial por una fuerte presencia de sus autores eso no quita que la novela realista fuera en Francia la representante por antonomasia de la literatura de oposición al régimen franquista.

  • 29 Les monographies de l’édition française, Syndicat Nat...

34El estudio de los catálogos de las editoriales Gallimard, Plon, Flammarion, J’ai lu, Librairie des Champs Elysées, De Lucca29 demuestra que hasta los años 50 apenas se publicó literatura española y aún menos autores afines al régimen como Laín Entralgo, Ridruejo, por ejemplo.

35En cambio, a partir de los años 50 varios fenómenos parecen concurrir para abrir paso a la publicación de las novelas de los autores antifranquistas, además de la obvia, pero difícil de medir, solidaridad y compromiso con la oposición antifranquista española:

    • 30 Juan Goytisolo, Memorias, Barcelona: Península, 2002,...

    Una nueva generación de exiliados que pertenecían a esa juventud harta de vivir en la asfixiante y rancia atmósfera del franquismo. El caso de Juan Goytisolo es el mejor ejemplo y él, que calificó en sus memorias de «paraíso» la editorial Gallimard, redactó para esa editorial informes de lector siendo el responsable «no oficial» de la también «no oficial» colección española hasta 1968.
    De hecho, respecto a su papel en la publicación de obras españolas reconoció que «Aún cuando mis informes de lector en Gallimard solían ser ecuánimes y tomaban en consideración el valor literario de las obras manifesté sin duda mayor indulgencia por los escritores de mi generación, simpatizantes o miembros del partido que por cuantos en general se situaban a la derecha»
    30.

  • El papel de unos insignes hispanistas traductores como Claude Couffon, Mathilde Pomés, Maurice Edgar Coindreau, Robert Marrast.

  • El desarrollo general de la literatura extranjera a raíz del creciente interés de los lectores.

36Ahora bien, en ese panorama general, entre los años 1967 y 1974, La Huelga tendrá una notable divulgación. En efecto tras ser publicada en español en 1967 por las Éditions de la Librairie Du Globe con una impresión de 4500 ejemplares se volvió a editar 6 veces en Francia:

  • En junio 1970, traducida por Léonard Vergnes, la editorial Grasset publicó 11000 ejemplares.

  • Otra vez Grasset en julio de 1970 unos 2000/2200 ejemplares y en agosto de 1970 se imprimen unos 3000/3300 ejemplares más.

  • En agosto de 1970 La Huelga pasa también a ser publicada en una edición de bibliófilo de 20 000 ejemplares a cargo del selecto Club Français du Livre. En esta edición, por primera vez, el traductor incluye unas 36 notas.

  • Por fin llega lo que se podría considerar como una consagración con los 20 000 ejemplares de la edición de bolsillo, sacados a la venta en enero de 1974 por La librairie générale française, filial de Hachette desde 1954.

  • En esta edición, se redacta por primera vez una nota biográfica de 12 líneas de las cuales 7 se centran en las consecuencias del compromiso de Luisa Isabel: condenas, encarcelamiento, exilio y la última condena a 20 años de cárcel por sus conferencias y entrevistas a la prensa extranjera.

    • 31 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, La Grève, Paris: Édit...

    La última frase de presentación de esta edición de amplia difusión dice así: «La Grève, témoignage d’une combattante de la justice, nous présente pour la première fois l’Espagne actuelle dans sa réalité quotidienne.»31

37Si bien con estos datos podemos reducir a unas cifras la difusión de la novela de Álvarez de Toledo, parece más difícil medir la aceptación que tuvo en el público. La correspondencia recibida por la autora en el exilio en Francia, podría constituir un primer esbozo para una muestra del lectorado de La Huelga. Limitaremos nuestro análisis a unos breves e incompletos comentarios.

  • 32 Carta del señor Gaspard Hons, Neuville en Condroz, Bé...

38Lectores «de a pie»: En 1974 el señor Gaspar Hons expresa desde Bélgica la admiración suscitada por la lectura de La Huelga, recalcaremos su lectura de la novela como clave esencial para la comprensión de la situación del campo español y en sus preguntas a Isabel la admiración por la intelectual que comprende el presente y puede, de ello, deducir el porvenir: «pensez vous que le peuple español est conscient du drame et qu’il a l’intention de reprendre le combat pour s’émanciper?»32

39En 1975, el señor Luis Najera, con tres sintagmas acierta a la hora de calificar el compromiso de Luisa Isabel Álvarez de Toledo, pues habla así de «trayectoria vital» como sinónimo de «defensa de causas justas e independencia personal» «fortaleza personal ejemplar e insólita». Ese mismo lector explica cómo,

  • 33 Carta del señor Luis Najera, Madrid, 13 de octubre de...

cuando publicó La Huelga esa comunión espiritual se convirtió en admiración y por ello con ocasión de un viaje a París, adquirí una docena de ejemplares que distribuí entre amigos y familiares.33

40Desde España, Josefina Sagarra en 1974 escribe una carta a la que fue encarcelada nueve meses en las Ventas y condenada posteriormente a 20 años de cárcel. Fue Elisabeth, la hija de Josefina, detenida, quien la rogó comunicara esa información a la exiliada de Hasparren, lo que parece indicar que la obra y/o las entrevistas eran conocidas y reconocidas entre los opositores de la resistencia «interior». También recalca esta misiva la admiración de la que gozaba Álvarez de Toledo como modelo de mujer disidente:

  • 34 Carta de la señora Josefina Sagarra, Barcelona, 27 de...

El motivo de la carta es comunicarle que mi hija Elisabeth ha sido detenida por la policía y está por el momento en la cárcel de mujeres de Barcelona. […] Elisabeth nos ha pedido reiteradamente que se lo comunicáramos a usted.34

  • 35 Carta de la señorita Monique Bach, Oeting, 2 de octub...

41Admiración que encontramos también en la carta de Monique Bacq, estudiante, que recortaba toda la información publicada acerca de Luisa Isabel ya que «depuis mon enfance je voue à Madame la plus sincère des vénérations»35.

  • 36 Carta del señor Jean Riera, Dax, 9 de junio de 1975, ...

42Se merece una mención especial la carta de Jean Riera, resistente y deportado de 70 años: «Desearía mucho poder hablar con usted y leer su obra La Huelga. Yo también he sufrido los campos de concentración y la ocupación alemana en Francia y tomé parte en la resistencia francesa»36.

43En el campo de las instituciones y asociaciones se encuentran igualmente referencias a esta obra: La Huelga llegó a estudiarse en los institutos como lo comprobamos con una carta del 28 de abril de 1976 del profesor Garcias y de sus alumnos de 1ère B, del instituto Théodore Aubanel de Aviñón.

44Con motivo de un congreso sobre la mujer en España, la universidad de Nueva York invitó a la autora. También la invitó La féderation suisse des socialistes religieux.

45Por fin, los medios de comunicación. Se interesaron a su obra como lo demuestra una carta de la televisión suiza en 1976. En 1975, la editorial argentina Schapire promete editar 3000 ejemplares de la Huelga.

46Linda Gould Levine solicita, desde los Estados Unidos, una entrevista en París para hablar de La Huelga y Mi cárcel.

  • 37 Carta del Comité de Empresa de la editorial Del Duca,...

47La paradójica y comprometida invitación, en 1975, del comité de empresa de la editorial Del Duca es realmente reveladora de la percepción que se tenía en Francia de la novela de Álvarez de Toledo. En efecto en una carta del 26 de setiembre de 1975 le rogaron viniese hacer una venta/dedicatoria, para el personal, de sus dos novelas publicadas por la competencia, Grasset37.

48Si esta editorial publicó autores españoles como Ángel Ruiz Ayúcar o Concha Espina, notorios falangistas, jamás publicó las subversivas obras de Luisa Isabel. Eso sí, en materia de literatura española, editó una colección titulada «Collection amours et aventures» que decía así en su presentación: «de la tendresse, du courage, des personnages captivants parfois exceptionnels vivant dans un monde à leur mesure» es decir unos personajes que eran los arquetipos soñados del franquismo. Cobra pues una especial relevancia el que la autora de La Huelga fuese invitada por ese comité de empresa para una venta de las dos novelas publicadas por Grasset.

Sustitución de la obra y del compromiso

49No cabe duda de que la fuerza disidente de las voces de la Huelga, y el compromiso de su autora encontraron en los años 67 y hasta el 76 un eco importante y una amplia recepción. ¿Cómo explicar entonces el olvido y el silencio en el que cayó su obra? Es más, ¿cómo explicar el que ese progresivo desinterés por su obra y sus escritos dejara paso a la sola y a veces caricatural imagen de mujer?

50Quizás nos sea útil, en un primer tiempo, la lectura de los artículos de prensa que se publicaron a raíz de la agresión de la cual fue víctima Luisa Isabel el 28 marzo de 1975. A las 5 de la madrugada, al regresar a Hasparren se encontró con un tal Lucien Barenne que la persiguió en su coche. No viene a caso aquí esclarecer los hechos. Nos centraremos en los términos empleados por la prensa para contar el suceso.

  • 38 L’Éclair des Pyrénées – 29-30-31 mars 1975.

  • 39 Pierre Bourdieu, Ce que parler veut dire, Paris: Faya...

51Los dos periódicos locales, Sud Ouest y L’Éclair des Pyrénées echan mano a la misma metáfora del «Western vasco». La caricatura es más patente en el artículo del Éclair des Pyrénées38 que empieza por lo que Bourdieu39 llamaba «le ton de l’évidence»: la legitimación de una verdad mediante una autoridad (con la generalización e inclusión del autor merced al pronombre indefinido francés ON), «c’est l’année de la femme, on le sait» seguida de la advertencia, «mais il ne faudrait pas que» desembocan en las imágenes tópicas sobre el sexo débil y la imposibilidad, cuando no la anormalidad, para una mujer de recurrir a la fuerza. En la retahíla de tópicos misóginos que siguen, el de la mujer al volante por ejemplo, y que pretenden establecer una connivencia con el lector, nos interesa recalcar dos aspectos:

  • 40 La película de Christian Jaque, Les pétroleuses, se e...

1) la utilización de la referencia a las películas del oeste permite obviar toda idea de legitimidad y acatamiento de la ley para dejar paso a impulsos (los puñetazos, los disparos, y el güisqui)40

  • 41 «la conductrice irascible, armée et sous l’emprise du...

2) Se construye pues la imagen de una mujer imprevisible incapaz de reflexión con el insulto, solapado de animalización, que se confirma en las últimas líneas con la palabra «pedigrí»41.

  • 42 Sud Ouest, samedi 29 mars 1975.

  • 43 Ibid.

  • 44 Sud Ouest, op. cit.

52Si el artículo de Sud Ouest 42 no es tan lamentablemente misógino eso no quita que procede a unas sustituciones semánticas que deslegitimizan la lucha de la intelectual: la oposición a la dictadura pasa a ser un conflicto, «en conflit avec le régime franquiste»43 y si bien la palabra conflicto tiene también el sentido de oposición no deja de introducir una atenuación del concepto de compromiso. Compromiso que también se disuelve a continuación con las litotes «démélés avec le régime franquiste» (problemas-altercados y es de notar que es el mismo término que se emplea en la última frase para evocar el altercado con Barenne)44, «n’est pas à proprement parler une femme de droite» y por fin el hermético tríptico «dangereuse fomenteuse de troubles» esos disturbios pierden sus características políticas pues el conector «elle a d’ailleurs été» deja paso a la explicación: no fue una presa política sino que fue «incarcérée avec les détenus de droit commun» lo que es una manera de expulsarla de la esfera del compromiso y palabra política para arrastrarla en los calabozos de mujerzuelas y maleantes, que no tienen porqué hablar. Y aunque la condición de intelectual aparezca bajo la mención de la profesión «écrivain, journaliste», la ausencia de referencias a sus obras convierte su trabajo en mero pasatiempo, otra forma de ocultación de su voz.

  • 45 Informaciones, 30 de marzo de 1975.

  • 46 Ibid.

53Los artículos de la prensa española recogen el texto de la agencia EFE (La unidadEl progresoABC): «La duquesa de Medina Sidonia dispara sobre un perseguidor /La duquesa de Medina Sidonia dispara contra un automovilista». La opción es, en estos artículos presentar a la Duquesa como la víctima de la agresión pero eso sí, sin ninguna referencia a su compromiso, ni siquiera a su situación de exiliada. Más interesante es el artículo que se publicó en Informaciones45. En efecto, si publicaron el derecho a réplica y rectificación de Luisa Isabel, se añadió una nota biográfica relativamente extensa. Sirva de botón de muestra esta referencia a la novela La Huelga. En este fragmento aparece claramente el método utilizado, en el cual se identifican los procedimientos de la retórica franquista: «la novela en su línea argumental se centraba en el conflicto suscitado entre obreros y patronos en Sanlúcar de Barrameda lugar donde la duquesa posee una casa»46. Otra vez, se utiliza la palabra «conflicto», lo que viene a ser una manera de ocultar la palabra huelga como lucha de los antagónicos intereses de dos clases sociales o en el sentido de oposición. No puede ser neutro también el que el periodista aluda a Luisa Isabel Álvarez de Toledo en ocho ocasiones, con la mención de su título de duquesa, como una manera de recordar su clase y ocultar, reactivando la pertenencia a la nobleza, el compromiso con las clases bajas.

  • 47 El País – 26 de febrero de 1977.

54Esa imagen de «pistolera» irreflexiva e incontrolable como medio de negarle a la exiliada su disidencia y su compromiso se contagiará al ámbito judicial francés. En efecto cuando el tribunal de Bayona condena Isabel a seis meses de cárcel y a dos multas por los sucesos de marzo del 75, el fiscal vuelve a utilizar la referencia y la imagen que acuñó la prensa local, ya que la acusación del tribunal decía así que la duquesa: «se paseó haciendo disparos en el aire como si estuviera en el Far West, poniendo en peligro la seguridad y el orden público»47.

55Con todo, la lectura de estos artículos y la posterior censura editorial nos dan algunas pistas para comprender como, incluso después del 75 la sustitución de la obra, dicho de otro modo, la sustitución de la producción intelectual, por la construcción de una imagen de mujer, permitió ocultar y silenciar un compromiso y una obra que no cejó en su empeño de analizar y denunciar las máscaras de la opresión y la injusticia.

56En la novela La Huelga Álvarez de Toledo dio cuerpo a unas mujeres recluidas y sometidas en el reducido espacio del hogar, o en ámbitos masculinos en los cuales se convierten en presas (prostíbulos, tabernas, bodegas) construyendo así una impecable muestra del manido paradigma empleado por el franquismo: acción/ pasividad o superior/inferior como equivalencia de la figura hombre/mujer. También es cierto que estas mujeres, relegadas a reducidos y sórdidos espacios, fueron doblemente excluidas del espacio público por el discurso dominante del nacionalcatolicismo y por la miseria. Porque excluir del espacio público es también arrebatar la palabra. En el exilio, Luisa Isabel ejerció su poder de «decir» cuando la censura de su país no se lo permitía, pero no obstante, paulatinamente, otros mecanismos pretendieron excluirla del espacio simbólico de la palabra y pues de la indisociable correlación entre cultura y poder.

  • 48 Fernando García, «Libros que no nos dejan leer», Cuad...

57Al regresar de su exilio en París y Hasparren, Luisa Isabel se dedicó al archivo de su palacio de Medina Sidonia, en Sanlúcar, entregada tarea en el delimitado espacio de su biblioteca y de su palacio. Si bien seguirá escribiendo, su obra sigue sin ser reeditada o publicada. Ya en 1977, el 30 de abril, en Ruedo Ibérico, Cuadernos para el dialogo Fernando García denunciaba, en un artículo titulado «Libros que no nos dejan leer»48, el que no se pudieran leer las obras publicadas por la editorial Ebro entre las cuales figuraba La Huelga.

  • 49 Juan Goytisolo, El País, 2 de junio de 2011.

58En 2011, con motivo de la publicación ¡46 años más tarde!, de La era de Palomares por las ediciones El viejo Topo Juan Goytisolo se indignaba ante la censura editorial que impidió que se publicara antes esta obra de Luisa Isabel Álvarez de Toledo y si, como el mismo la calificó, fue una «escritora sin mandato»49 los mecanismos de la censura y la reactivación de los paradigmas masculino/femenino la convirtieron también en una escritora sin espacio.

Bibliographie

Álvarez de toledo, Luisa Isabel, La Huelga, Paris: Éditions de la librairie du Globe, colección Ebro, 1967, 285 p.

Barrachina, Marie Aline, La Section Feminine de F.E.T et des J.O.N.S, puis du Mouvement National. Origine, genèse, influence, fin 1937-1977, Thèse de III cycle, Paris III: 1979, 451 p.

Bourdieu, Pierre, Ce que parler veut dire, Paris: Fayard, 1982, 244 p. ISBN: 2-213-01216-4

Champeau, Geneviève, Les enjeux du réalisme dans le roman sous le franquisme, Madrid: bibliothèque de la Casa Velázquez, 1995, 418 p. ISBN: 84-86839-62-9

Castellet, Josep María, La hora del lector, Barcelona: Seix Barral, Biblioteca Breve, 1957, 162 p.

Goytisolo, Luis, El furgón de cola, Barcelona: Seix Barral, 2001, 312 p. ISBN: 9788432211058

Hibou, Béatrice, Anatomie politique de la domination, Paris: Éditions de la Découverte, 2011, 300 p. ISBN 9782707167668

Lavail, Christine, La femme nouvelle et son rapport à la culture (1935-1965) : la presse institutionnelle, thèse de III cycle, Paris IV: 1994, 413 p.

Ripa, Yannick, «Armes d’hommes contre femmes désarmées : de la dimension sexuée de la violence dans la guerre civile espagnole», in: Cécile Dauphin, Arlette Farge (dir.), De la violence et des femmes, Paris, Albin Michel, 1997, 208 p. ISBN: 9782226093813

Veyne, Paul, Sociologie historique d’un pluralisme politique, Paris: Éditions du Seuil, 1976, 799 p. ISBN: 2-02-0045079

Notes

1 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, La Huelga, Éditions de la Librairie du Globe: Paris, 1967.

2 Dolores Ibarruri, De febrero a octubre 1917, Éditions de la Librairie du Globe: Paris, 1967.

3 Geneviève Champeau, Les enjeux du réalisme dans le roman sous le franquisme, Madrid: bibliothèque de la Casa Velázquez, 1995, p. 46.

4 Josep María Castellet, La hora del lector, Barcelona: Seix Barral, 1957.

5 Este personaje es incluso para Jesús Ynfante la paradigmática figura de un seguidor del Opus.

6 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, op. cit., p. 146.

7 Ibid., p. 20.

8 Ibid., p. 116.

9 Paul Veyne, Le pain et le cirque. Sociologie historique d’un pluralisme politique, Paris: Éditions du Seuil, 1976; citado por Béatrice Hibou, Anatomie Politique de la domination, Paris: Éditions de la Découverte, 2011, p. 59.

10 José Antonio Primo de Rivera, Discurso de Badajoz, citado por Marie Aline Barrachina, in: La Section Feminine de F.E.T et des J.O.N.S, puis du Mouvement National. Origine, genèse, influence, fin 1937-1977, Thèse de III cycle, Paris III: 1979.

11 Pilar Primo de Rivera, Consejos nacionales de la Sección Femenina de FET y de las JONS, tomo II, Crónicas de los consejos años 1940-1941-1942, citado por Christine Lavail in: La femme nouvelle et son rapport à la culture (1935-1965): la presse institutionnelle, thèse de III cycle, Paris IV: 1994.

12 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, op cit., p. 284.

13 Ibid., p. 284.

14 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, op. cit., p. 103.

15 Pilar Primo de Rivera, Teresa n° 39, marzo 57, citado por Christine Lavail, op. cit.

16 Juan Goytisolo, El furgón de cola, Paris: Ruedo Ibérico, 1962, p. 172.

17 Ibid., p. 241.

18 Luisa Isabel Álvarez deToledo, op. cit., p. 78.

19 Ibid., p. 83.

20 Ibid., p. 80.

21 Ibid., p. 109.

22 Tomo prestada esta oposición a Yannick Ripa, Armes d’hommes contre femmes désarmées: de la dimension sexuée de la violence dans la guerre civile espagnole, Paris: Albin Michel, 1997.

23 Ibid., p. 174.

24 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, op. cit., p. 204.

25 Ibid., p. 196.

26 Ibid., p. 217.

27 José Antonio Primo de Rivera, Discurso de Badajoz, citado por Marie Aline Barrachina, in: La Section Féminine…, op. cit.

28 Ibid., p. 219.

29 Les monographies de l’édition française, Syndicat National des éditeurs.

30 Juan Goytisolo, Memorias, Barcelona: Península, 2002, p. 415.

31 Luisa Isabel Álvarez de Toledo, La Grève, Paris: Édition Le livre de poche, 1974.

32 Carta del señor Gaspard Hons, Neuville en Condroz, Bélgica, 13 de octubre de 1975, Inéditos, colección privada.

33 Carta del señor Luis Najera, Madrid, 13 de octubre de 1975, op. cit.

34 Carta de la señora Josefina Sagarra, Barcelona, 27 de julio de 1974, op. cit.

35 Carta de la señorita Monique Bach, Oeting, 2 de octubre de 1975, op. cit.

36 Carta del señor Jean Riera, Dax, 9 de junio de 1975, op. cit.

37 Carta del Comité de Empresa de la editorial Del Duca, París, 26 de septiembre de 1975, inéditos, colección privada.

38 L’Éclair des Pyrénées – 29-30-31 mars 1975.

39 Pierre Bourdieu, Ce que parler veut dire, Paris: Fayard, 1982, p. 169.

40 La película de Christian Jaque, Les pétroleuses, se estrenó en 1971.

41 «la conductrice irascible, armée et sous l’emprise du whisky, termine sa course devant le shérif du commissariat de police de Bayonne, puis à la gendarmerie. On apprend à ce moment-là le pedigree de la dame […] L’Éclair des Pyrénées, op. cit.

42 Sud Ouest, samedi 29 mars 1975.

43 Ibid.

44 Sud Ouest, op. cit.

45 Informaciones, 30 de marzo de 1975.

46 Ibid.

47 El País – 26 de febrero de 1977.

48 Fernando García, «Libros que no nos dejan leer», Cuadernos para el díalogo de Ruedo Ibérico, París, 30 de abril 1977.

49 Juan Goytisolo, El País, 2 de junio de 2011.

Pour citer ce document

Elise Martos, «Femmes et censure: la ligne de front de l’espace public dans le roman La Huelga de Luisa Isabel Álvarez de Toledo», [En ligne], Numéros en texte intégral /, Les paradigmes Masculin/Féminin, Partie 2 - Etudes analytiques, mis à jour le : 10/12/2017, URL : https://revues.univ-pau.fr/abay/1060.

Quelques mots à propos de :  Elise  Martos

Elise Martos – professeure agrégée, ses recherches portent sur l’œuvre et la figure d’intellectuelle engagée de Luisa Isabel Álvarez de Toledo. Dans une perspective de genre, ses études la conduisent également à analyser les mécanismes de censure et d’exclusion du champ de la pensée.

elise.martos@univ-pau.fr

Université de Pau et des Pays de l’Adour – Laboratoire LLC-Arc Atlantique (EA 1925)