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Revue interdisciplinaire d'études hispaniques

Incarner les fictions dans le monde hispanique

Virginia Dessús Colón

Versiones subversivas: Reto en el paraíso y la historia alterna de los californianos

Article

Reto en el paraíso (1983), de l’écrivain chicano Alejandro Morales, conjugue histoire et fiction. La recréation parallèle de deux histoires, celle des résidents autochtones de Californie et celle de la population – essentiellement, anglo-saxonne –, mue par la recherche de l’or, constitue le fond historique du roman. Morales retrace, sur plus d’un siècle, l’histoire et la généalogie des familles d’Antonio Coronel et de James Lifford. Cette étude analyse la façon dont ces histoires parallèles remettent en question la légitimité des lectures officielles et la démythifient en récupérant la voix de l’indigène, selon les concepts exposés par Homi Bhabha.

Chicano writer Alejandro Morales combines history and fiction in Reto en el paraíso (1983). Morales compare the historical background of the native residents of California and the new population, mainly Anglo-Saxon, who came in search of gold. He traces, over a century, Antonio Coronel and James Lifford’s genealogy and family history. This study questions the parallel stories presented in the text and the legitimacy of the official readings and fiction films. It subverts and demystifies the stories by retrieving the voice of the natives according to Homi Bhabha’s theory.

Historia y ficción se combinan en Reto en el paraíso (1983) del escritor chicano Alejandro Morales. La recreación en forma paralela de la historia de los residentes autóctonos de California y de la nueva población principalmente anglosajona, que llegó en búsqueda del oro, es el trasfondo histórico de la novela. Morales esboza la genealogía e historia de más de un siglo de las familias de Antonio Coronel y James Lifford. Este estudio trabaja cómo las historias paralelas presentadas en el texto cuestionan la legitimidad de las lecturas oficiales, la subvierten y la desmitifican mediante la recuperación de la voz del nativo, según los conceptos esbozados por Homi Bhabha.

Texte intégral

  • 1 Ver: Homi K. Bhabha, The Location of Culture, London and New York: Routled...

1La literatura chicana ofrece una oportunidad singular de examinar los aspectos lingüísticos, sociales, culturales y literarios de un pueblo que se mantiene al margen de dos culturas. Con el auge de nuevas escuelas de pensamiento que reclaman la ruptura de las fronteras en todas sus manifestaciones1 y la creación de nuevos espacios en el intersticio de las culturas confluentes, la literatura chicana (al igual que las manifestaciones literarias de los restantes grupos minoritarios en Estados Unidos) abre nuevos caminos de investigación. En la literatura fronteriza convergen elementos disímiles que, curiosamente, logran un sincretismo particular. Son esas peculiaridades las que singularizan ese nuevo espacio de enunciación.

  • 2 Para información detallada de este evento histórico se pueden consultar lo...

  • 3 La reproducción completa del Tratado puede verse en Matt. S. Meier y Felic...

  • 4 Es necesario recordar que el concepto chicano adquiere valor político, es ...

  • 5 Homi Bhabha, Location of Culture, London and New York: Routledge, 1994, p....

2El concepto de colonialismo, a pesar de que es polémico y ha generado muchos debates, puede servir de punto de partida para ubicar el desarrollo de la identidad y la cultura chicana. La historia de la comunidad méxico-americana tiene sus orígenes en la ocupación anglosajona de lo que originalmente era territorio mexicano2. La firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo3, el 2 de febrero de 1848, marca el inicio de lo que se conocerá como la minoría chicana4. La construcción de la identidad es un complejo ejercicio que envuelve elementos históricos, culturales y lingüísticos, entre otros aspectos. Para Homi Bhabha, hay dos tradiciones reconocidas en el discurso sobre la identidad. En la primera, la tradición filosófica, se presenta la identidad como un proceso de auto-reflexión en el espejo del género humano. El hombre encuentra su identidad en la medida en que logra identificarse con el Otro5. La segunda tradición recoge la visión antropológica de la diferencia de la identidad humana según establecida por la división de clase/cultura. Son estos dos conceptos los que se emplean para definir la identidad.

  • 6 Esta primera tradición del discurso de la identidad queda enmarcado dentro...

3Es significativo destacar que Bhabha fusiona ambas tradiciones para explicar el proceso de identificación que tiene lugar en un espacio poscolonial, fronterizo o transnacional. De la primera, obtiene la idea del Otro6 como significante cultural y de la segunda tradición extrae la noción del colonizado/colonizador como estructura de la lucha de poderes. El proceso de identificación se convierte, según Bhabha, en un proceso impreciso, ya que no hay un dominio definido de ninguna de las dos partes en conflicto. Esta fluidez entre los dos poderes remite a las estructuras dialógicas de similitud/continuidad y diferencia/ruptura. En torno a este concepto, él señala lo siguiente:

  • 7 Homi Bhabha, Location of Culture, op. cit., p. 44.

The ambivalent identification of the racist world-moving on two planes without being in the least embarrassed by it –as Sartre says of the anti-Semitic consciousness– turns on the idea of man as his alienated image; not Self and Other but the otherness of the Self inscribed in the perverse palimpsest of colonial identity.7

4El concepto de identidad y cultura esbozado por Bhabha en su libro The Location of Culture es fundamental en la estructuración de las características fronterizas de la literatura chicana. Bhabha teoriza que el mundo moderno asiste a una revisión total del concepto de identidad en todas las dimensiones –racial, genética, generacional, institucional, ubicación geopolítica y orientación sexual–. Esta revisión es mucho más frecuente y más intensa en los pueblos que se encuentran entre dos culturas. El espíritu de revisión y reconstrucción recae en la dimensión que él llama intra-espacios. De acuerdo con esto,

  • 8 Ibid., p. 1-2.

These ‘in-between spaces’ provide the terrain for elaborating strategies of selfhood –singular or communal– that initiate new signs of identity, and innovative sites of collaboration and contestation, in the act of defining the idea of society itself. It is in the emergence of the interstices, the overlap and displacement of domains of difference –that the intersubjective and collective experiences of nationess, community interest, or cultural value are negotiated.8

5Los espacios coloniales y postcoloniales son los que proveen el terreno fértil para la discusión de las prácticas y políticas culturales de la identificación. La inscripción o escritura de la identidad, como llama Bhabha a este proceso, es una de continua interacción en donde la ambigüedad, la doble articulación y el mimetismo juegan papeles fundamentales en su desarrollo. Por ser lugares de profunda duplicación y escisiones profundas, los territorios postcoloniales y las fronteras tienen la singularidad de convertirse en centros en los cuales las ideas de la identidad son constantemente cuestionadas. El estatismo que caracterizaba a las nociones hegemónicas de la identidad ya no son funcionales en estas zonas geográficas y culturales.

  • 9 Alejandro Morales (1983), Reto en el paraíso, 2da ed. Tempe, Arizona: Bili...

  • 10 Eduardo Elías, «La evolución narrativa de Alejandro Morales a través de s...

6Historia y ficción se combinan en Reto en el paraíso (1983)9 de Alejandro Morales. El escritor advierte en su prólogo la procedencia de las anécdotas que va a narrar: un manuscrito hallado en una pequeña iglesia en Simons, California. La recreación en forma paralela de la historia de los residentes autóctonos de California y de la nueva población, principalmente anglosajona, que llegó en búsqueda del oro sirve de trasfondo histórico de la novela. La obra se ubica en el periodo anterior al 1850, antes de la incorporación del territorio californiano a la unión norteamericana. El crítico literario Eduardo Elías (1987) comenta que esta novela es la «más compleja y lograda» de Morales, ya que tiene una balanceada asociación de elementos temáticos, técnicos, artísticos e históricos «que permite compararla con las mayores obras de la narrativa latinoamericana actual»10. Similar a lo que hace Gabriel García Márquez en su novela Cien años de soledad, Morales esboza la genealogía e historia de más de un siglo de la familia de Antonio Coronel y James Lifford.

7Reto tiene la particularidad, como novela que se nutre de una realidad histórica, de presentar los desfases entre la historia oficial y aquella que no aparece en los libros que cuentan el nacimiento de los Estados Unidos como nación. Esa historia invisible, silenciosa y ahogada por la hegemonía patriarcal de la narrativa fundacional estadounidense es la que la novela rescata para su revisión. Al exponerla ante un lector que pueda identificarse con ella o aprender conocimientos no estudiados tradicionalmente, el autor pone al descubierto las contradicciones entre las versiones oficiales que se han perpetuado en los libros y documentos, y las exégesis de los protagonistas de los eventos. El registro de esas versiones no oficiales es una manera de darle validez y autoridad ante las omisiones de la Historia.

  • 11 Estos datos, junto a otros que serán añadidos más adelante, fueron recogi...

  • 12 Luis Leal, «Historia y ficción en la narrativa de Alejandro Morales», Bil...

  • 13 El personaje de Rosario Revueltas es la antítesis ideológica de Dennis Be...

8La historia de la novela puede dividirse claramente en dos periodos temporales distintos, pero continuos. El primero corresponde a las vivencias de don Antonio Coronel, James Lifford y sus respectivas familias. Comprende, aproximadamente, desde el 1848 con el descubrimiento de oro en California hasta finales de la década del 30. Los eventos históricos sobresalientes que confirman esta primera parte son las alusiones a la fiebre del oro en 1849 en California, el inicio de la construcción del ferrocarril transcontinental a partir del 187011, la inauguración en 1929 de la carretera de Los Ángeles a San Diego, la película All Quiet on the Western Front filmada en 1939 y la repatriación de miles de mexicanos debido a la gran depresión12. El segundo periodo está relacionado con Dennis Bereyesa Coronel, quinta generación del enlace entre estas dos familias y transcurre para la década del 70. Las alusiones al Movimiento Chicano, representadas a través de la figura de Rosario Revueltas13, corroboran la identificación de esta fecha.

  • 14 Por ejemplo, la Configuración I (que pertenece a Denis Bereyesa Coronel) ...

9La organización de estas dos historias –representativas del pasado y presente de la comunidad chicana– respeta una alternancia entre las historias de Dennis Bereyesa Coronel –las que inician el texto–, y las de don Antonio Francisco Coronel –las que cierran el relato–14. Los ocho capítulos de la novela, designados por el escritor con la palabra «configuración», están a su vez divididos e identificados con títulos que funcionan para anunciar el contenido de la anécdota que va a relatarse. Reto consta de un narrador extradiegético, conocedor de la historia completa de la familia, que se mueve entre dos generaciones para dar coherencia y unidad a sus crónicas. Además, tiene la función de enlazar segmentos que se complementan, aunque hayan ocurrido en momentos distintos. Es un narrador-historiador crítico de los eventos y que asume su papel de forma activa. Sin embargo, en todas las configuraciones se añade otro narrador, un narrador intradiégético que relata las crónicas en primera persona: es Dennis en las configuraciones que le pertenecen (I, III, V y VII), y don Antonio en las configuraciones II, IV, VI y VIII. De esta manera, cada configuración incluye a dos narradores, el narrador extradiegético común a todas las configuraciones, y un narrador intradiegético, identificado con Dennis o con don Antonio de manera alternada.

10Para efectos de una mayor comprensión del texto y por el factor cronológico, iniciaremos con la discusión de la narrativa de don Antonio Coronel; luego, se estudiará el relato de Dennis (sobrino-bisnieto de don Antonio), para poder apreciar la continuidad de las historias: lo que le sucede a la primera generación de la familia se repetirá en la última.

  • 15 Matt S. Meier y Feliciano Rivera, The Chicanos. A History of Mexican Amer...

11El relato de don Antonio, figura de patriarca de la familia y uno de los más distinguidos ciudadanos de California, se inicia con la evocación de su viaje de regreso a la sierra en la que sus hombres lo esperan para continuar la explotación de las minas de oro. El entorno que rodea a don Antonio es de hostilidad. Meier y Rivera confirman que durante la fiebre del oro, el antagonismo entre los mexicanos y los anglos escaló altos niveles de violencia15: no era extraño ver asesinatos o linchamientos, y tampoco las golpizas indiscriminadas fueron ajenas durante esos confusos días en los cuales la presencia de chilenos, peruanos, alemanes, irlandeses y franceses complicaron el panorama para los californianos y los mexicanos. La lucha encarnizada por las minas fue generando más y más violencia a medida que se hacía más difícil la localización y extracción del oro.

  • 16 La descripción del viaje hacia la sierra que hace Morales tiene una remin...

  • 17 La palabra greasers es un término peyorativo empleado por los anglosajone...

12Coronel era maestro de escuela elemental. Sus esfuerzos por conseguir oro se nutrían de sus sueños de establecer su propia escuela para preparar maestros que ayudaran a educar a los hijos de la patria. En el difícil viaje hacia la sierra, «ese útero natural, enorme y poderoso»16, Coronel aprendió lo que era el odio, la traición, la codicia y la miseria humana. Todas las veces que se establecieron en un campamento, fueron invadidos y expulsados por los gringos, quienes entendían que el oro sólo les pertenecía a ellos. Una de las escenas que describe la llegada de los anglos a una zona ocupada por Coronel y sus hombres ejemplifica el antagonismo entre ambos grupos y los niveles de resentimiento en contra de los greasers17:

– Mexican thieves out!
– Green’s law, greasers go!
– Lynch the greasers foreigners!
[…]
– Burn the greaser camp!
– Destro’ d’orks tha’s a stolen arr gol!
Al destruir todo lo que pertenecía a los hombres de Coronel, los gringos se burlaban, vilipendiaban al círculo unido en terror. Lanzaban piedras, tierra y escupían a las caras oriundas.
– Come on, fire your guns, you black mechecanos!
– Shoot, you greaser, cowards! (p. 63)

13El robo que hacían los gringos del oro y de las minas excavadas por los mexicanos, además de los asesinatos, se sustentaba con la idea de que la ley estaba de su lado y, por lo tanto, sólo ejercían su derecho sobre las riquezas de la tierra. Una vez finalizada la fiebre del oro, otra amenaza comienza a aproximarse. Esta vez no es una voz anónima, sino que tiene nombre y apellido y su objetivo es muy claro: la adquisición de terrenos para su desarrollo. El joven mercader que presenció el ahorcamiento de varios de los hombres de Coronel y le recomendó a este que aprendiera inglés para que pudiera defenderse, es el elegido para iniciar el segundo saqueo a los californianos. James Lifford (personaje que representa a James Irvine, magnate californiano cuyo nombre es símbolo del progreso), nacido en Belfast, también emprende viaje hacia California. Sus cavilaciones en el largo camino recorrido para llegar a San Francisco anuncian la tragedia que se avecina para los rancheros. La seguridad de que él es el elegido de Dios para lograr grandes hazañas, recuerda las doctrinas del Destino Manifiesto que identificaba a los anglosajones como a los escogidos para dominar a América. Las primeras expresiones de Lifford no dejan dudas sobre sus actitudes mesiánicas:

I believe God made my trip to California possible because He has a plan for me. I have chosen by God to accomplish great feats and to do great works in California. (p. 32)

14A su llegada a la bahía de San Francisco, dio gracias a Dios por haberse cumplido parte de la voluntad divina e hizo un juramento: «I swore that no one would stand in my way, in the way of progress of my plans» (p. 87). La sistemática adquisición de las tierras a los dueños originales y luego a sus socios Lyons, Bixby y Flint por medio de prácticas seudo-legales y en algunas ocasiones con el uso de la violencia, pone en marcha el plan mesiánico. La Configuración VI hace un recuento de cómo los ranchos fueron adquiridos por Lifford y sus socios. La usurpación de las tierras se inicia con El Milpitas de Don Nicolás Bereyesa y doña Gracia. De forma sucesiva, los ranchos San Joaquín, Lomas de Santiago, Santiago de Santa Ana y, finalmente, La Perlita, dejaron de pertenecerles a sus dueños originales. Este último rancho era de don Ignacio Coronel y Francisca Romero de Coronel y había sido dejado como herencia a sus hijos Antonio Francisco (autor del manuscrito), Refugio y Manuel Damián.

  • 18 La ley aprobada en 1851 fue la Ley Agraria (Land Act). Morales cambia el ...

  • 19 Versiones similares están recogidas en Matt S. Meier y Feliciano Rivera (...

15Mediante la alusión en el texto a la Ley Gwin18, historia y ficción vuelven a mezclarse, y las anécdotas recogidas en la novela son una recreación bastante creíble de lo que ocurrió entre el 1851 y 1856 a los rancheros californianos19. El narrador-historiador resume lo que significó para estas familias la implementación de una ley que tenía como propósito aclarar todo lo relacionado a los títulos de las propiedades:

Para los californios el tratado de Guadalupe Hidalgo era un fraude, una desilusión amarga y costosa. La Ley Gwin de 1851 fue una declaración de robo legalizado que permitía a los gringos, por medio de procedimientos legales y en nombre de un sistema democrático, despojar al californio de sus bienes y su propiedad. El mexicano vivía bajo un ataque legal, metal y físico gradual y constante que lo mató espiritualmente, y quedó convertido en un cadáver zombí [sic] existiendo en un estado colonizado. (p. 151)

16Como se afirma, no fue solamente una pérdida económica sino espiritual. Las páginas del texto que recuentan la intrahistoria de los rancheros ofrecen una crónica de los desposeídos. La pérdida de la tierra significó para los mexicanos pasar de dueños a obreros de los gringos. Las expresiones del narrador-historiador describen este doloroso procedimiento y encierran una crítica hacia un sistema que condena a muchos a la pobreza:

La otra cara de este proceso fue que las familias mexicanas cayeron en la destitución, en la pobreza, se hicieron obreros del campo, las minas, las fábricas, el ferrocarril. Perdieron la tierra para convertirse en obreros en los enormes sistemas agrícolas y para construir las ciudades de California. Llegaron a la esclavitud para vivir en un rincón de un museo moderno, en cuadros en dos o tres fotografías, solamente dos o tres porque las fotos de los greasers no se guardaban. Los mexicanos se convirtieron en esclavos y extranjeros en su propio país. (p. 156)

  • 20 Jesús Rosales, La narrativa de Alejandro Morales: encuentro, historia y c...

  • 21 Según Rosales, esta labor se realiza también en otra de sus novelas, The ...

  • 22 Luis Leal, «Historia y ficción en la narrativa de Alejandro Morales», Bil...

17Para Jesús Rosales, «escritores como Alejandro Morales reconocen que para tratar de cuestionar los mapas actuales se requiere examinar una nueva interpretación de ellos, una que penetre su superficie y desentierre aquellos que fueron cubiertos o modificados sobre ellos»20. El desentierro de los mapas históricos que han estado ocultos es una de las tareas que se cumple en Reto21. La revisión que se hace pone al descubierto una versión distinta e inquietante de un fragmento de la historia fundacional de los Estados Unidos. En una estrategia original que alude a estructuras postmodernas, Morales emplea como punto de partida para su obra un manuscrito redactado por Antonio Francisco Coronel. La originalidad no reside en urdir la existencia de un manuscrito perdido y luego recuperado, sino en esa «ingeniosa invención de una novela desconocida escrita por un personaje histórico»22. El manuscrito de Coronel le permite a Morales indagar sobre los procesos de la usurpación de los terrenos a sus dueños originales, la gradual desaparición cultural de los californianos y las historias de aquellos a los que nunca se les registraron sus voces de indignación, miedo y dolor ante la desaparición del mundo que les era conocido. Las reflexiones de un joven Coronel, apenas iniciada la novela, presagian las desgracias que están por llegar:

Tengo miedo de que lo que representa nuestra cultura terminará. Sufriremos una defunción forzada, acelerada por la avaricia de los invasores; nuestra cultura no se desarrollará hasta llegar una órbita natural, y menos, ver la justicia, el infierno y la gloria. (p. 22)

18El cartel de advertencia que acompañó el linchamiento en la selva de los tres amigos de Coronel («Warning – greasers go home», p. 75), persigue a los californianos a lo largo de su existencia. El despojo sistemático de las tierras y los métodos de coacción empleados no se registran en las actas jurídicas de las reclamaciones que la Ley Gwin produjo a partir del 1851. Sólo aparecen en los textos y en la memoria de los desposeídos. Con una alegoría sobre un monstruo gigante de siete cabezas y diez cuernos montado sobre un caballo, Antonio Francisco recibe la recomendación de vender sus tierras:

Greaser, your home on the Santa Ana has been burned by squatters. Sell to Lifford before you lose your land. Sell to Lifford before you lose someone you love. Remember, killing is easy for us. We have the law on our side. Sell your land before you lose your life. Greaser, Coronel, sign the paper in English or in Mexican. (p. 191-192)

  • 23 «The U.S. Mexican border es una herida abierta where the Third World grat...

19La venta del rancho significaba algo más que perder los bienes materiales, era el quebrantamiento espiritual, la decadencia de la familia y el comienzo de una vida marcada por la violencia y el oprobio. Con amargura Coronel expresa: «En este país somos esclavos, pero ni mexicanos, ni americanos. No tenemos casa, identidad, nombre. No tenemos país. Vivimos en y para nosotros. Pero trabajamos para ellos, los gringos» (p. 198). Como parte de la función revisionista que se hace en Reto, Morales extiende su mirada al chicano actual. Es una manera de advertirle al lector que lo ocurrido a las familias californianas es un ejemplo de lo acontecido en el resto de los territorios ocupados y es esa historia la que sirve de génesis del pueblo chicano contemporáneo. El presente es el producto de los residuos del pasado. Cuando se examina la historia de la comunidad chicana aparecen, invariablemente, las historias de conquista/colonización, vencedores/vencidos y poseedores/desposeídos. La imagen de la destacada escritora Gloria Anzaldúa de la frontera como una «herida abierta»23 cobra mayor vigencia a la luz del contexto histórico íntegro de la memoria colectiva de la comunidad chicana que reconstruye Antonio Francisco Coronel. El pasado toca las puertas del presente para recordarle sus raíces. La reflexión sobre este juego temporal y su alcance en la actualidad se hace mediante el recurso de la intertualidad. Morales inserta frases y palabras del ensayo El Laberinto de la soledad de Octavio Paz para explicar la condición del chicano. La sustitución de los sujetos aludidos (mexicanos/Paz, chicanos/Morales), en este diálogo de textos, subraya la identificación cultural de ambos pueblos:

  • 24 El texto de Paz dice así: «Sería un error pensar que los demás le impiden...

El pueblo que había residido en California por generaciones y el recién emigrado acababan por transformarse en los ninguneados, víctimas de los Estados Unidos y México. Sería incorrecto creer que los dos gigantes les impiden a los chicanos existir. Lo que hacen es disimular su existencia; obran como si no existieran. Los nulifican, los anulan, los ningunean. Es inútil que ninguno hable, publique libros, pinte cuadros, se ponga de cabeza. El pueblo chicano es la ausencia de las miradas de Estados Unidos y México, la pausa en el diálogo de gringo con gringo, mexicano con mexicano y entre gringo y mexicano, la reticencia de su silencio y la omisión en sus consideraciones. (p. 230)24

20Las palabras «ausencia», «pausa», «reticencia» y «omisión» son claves para entender los olvidos en que han incurrido los discursos dominantes cuando se trata de contar la historia fundacional. Los episodios que pueden empañar la celebración de la victoria son omitidos. De ahí que los chicanos no sean tomados en consideración al recrear el pasado nacional estadounidense ni el mexicano. La tragedia de los chicanos es doble, ya que responden a dos culturas sin pertenecer a ninguna en particular. Como seres fronterizos, sus discursos periféricos no se insertan en aquellos que poseen y representan el poder. Al margen de dos culturas dominantes, sus historias se desplazan hacia la periferia.

21Los ninguneados de Reto son, además de las familias despojadas, el muchacho de Michoacán que consiguió empleo en el carwash de Vance Blevins y su pasaje a la muerte; también las familias que suplican por un pedazo de pan para satisfacer el hambre que los consume. Con un título totalmente irónico, «El bien pagado», el narrador relata la historia de un joven indocumentado que tuvo la suerte de conseguir empleo cinco días después de haber llegado a Santa Ana. Su empeño en demostrar su disposición para el trabajo y «buscar la aprobación del jefe» (p. 99), hicieron estallar la irracionalidad y la violencia de Blevins al reclamarle este al joven cuando abrió la puerta del Jaguar para limpiar los cristales. La golpiza que recibió y sus fatales consecuencias se reseñan en el segmento «The Illegal Spaceman». El doctor Martínez intenta buscar «el secreto de la armonía física» de esa «cara molida que sangraba sobre el lienzo higiénico» y del «cuerpo cuyo orden físico había sido caoticado [sic] por violentos golpes» (p. 114). Las posibilidades de salvar al indocumentado abandonado a la orilla de la carretera eran mínimas y el doctor Martínez, en una mezcla de frustración, cansancio y coraje exclama:

God, that poor kid. Why did they do that to him, for a measly paycheck [...] And they battered this poor kid, a kid with tremendous energy, and made his life miserable. Instead of helping him and bringing him into the fold, they knocked him down every chance they get, and they made his balls swell, and his body purple. (p. 115)

22Si la situación del extraterrestre era precaria, la circunstancia de la familia mexicana que implora ayuda para subsistir está repleta de patetismo. En un contraste cargado de ironía y reproche, el narrador describe la escena en que Antonio Bereyesa Coronel, hijo de Refugio y Nicolás, junto a su familia, se encuentran de frente con el hambre:

Antonio volteó hacia la puerta, ante él estaba el hambre, otra vez con la mano extendida.
– Por la caridad de Dios. Mi familia, hemos caminado días sin comer. Los niños... Uno a uno los miembros de la familia entraban a colocarse al lado del hombre desgraciado. Los ojos pelados de los niños contemplaban el cono de helado que comía María. En el momento en que Antonio iba a contestar, el señor Arvon se dio cuenta de los intrusos.
– ¡Eh! ¡Váyanse! Dirty Mexican beggers! Get out, you’re not allowed in this store! Al pronunciar los insultos el señor Arvon avanzó hacia el hambre; con un palo grande en las manos asustó a los mexicanos, quienes huyeron corriendo por la calle de tierra. El gerente se disculpó de los presentes y continuó empacando los comestibles y escupiendo insultos a los mexicanos. (p. 344)

23Esta escena es bien significativa por toda la información que ofrece sobre las miserias que pasaban las familias pobres, la figura del mexicano y el trato recibido por los americanos y los de su propia raza. Los que el narrador identificó como los ninguneados se enfrentan ahora a su propia imagen, al emblema del futuro que acompañará el destino de las familias Bereyesa y Coronel.

24A medida que el robo de las tierras continuaba, el sentimiento mesiánico de Lifford escalaba niveles superiores. Cada proyecto era «otro desafío mandado por Dios» (p. 177). Su sentido de privilegiado no se limitaba a su persona, también su familia gozaba, por extensión, de su cuasi divinidad. Las palabras dirigidas a su hijo mayor James («Son, we are very special people. I believe we have chosen by God to complete his work in the South. He has plan for us, for you and for me. And this trip is part of that plan», p. 179), continuaron teniendo vigencia cuando James Lifford, padre, murió. El hijo había heredado el mesianismo del padre y su misión era superar la obra de su progenitor. Lifford hijo afirma: «The world came to an end in San Francisco. I have to create another, my father would have liked that» (p. 213). Ese nuevo mundo creado va a ser la construcción de complejos residenciales.

25Las historias de las familias Coronel y Lifford se entrelazaron en el pasado y ahora el presente volvía a unirlos. El segundo periodo se ubica en la década del 70 y la vida de los descendientes de los patriarcas se encuentra en las mismas tierras que fueron testigos de las memorias de usurpación. Dennis Bereyesa Coronel, quinta generación del clan Coronel, ingeniero estructural y arquitecto, trabaja como empleado de Lifford Company, empresa que se dedica a fraccionar las propiedades que antes eran los ranchos de los californianos para diseñar condominios y residencias lujosas. Su jefa, Jean Lifford Long, pertenece a la cuarta generación de descendientes del mercader irlandés que poseía una comunicación directa con Dios y había auto proclamado su santidad. La recreación histórica que se hace en este segundo plano narrativo está basada en las alusiones acerca de la urbanización de la zona y el Movimiento Chicano.

26El desarrollo acelerado de unidades de vivienda en lo que antes eran tierras dedicadas a la ganadería y agricultura, es representativo del cambio socio-económico que se da en la región californiana. Es, además, la transformación física y cultural de una zona rural a una urbana. La idea de la expansión está presentada desde el punto de vista de Dennis. Como empleado de Lifford, su participación en el diseño y ejecución de los proyectos es directa. Es muy relevante ver que la opinión que Dennis tiene sobre el desarrollo de los planes urbanísticos es negativa, si bien es comprensible. Este vive entre el rencor producto de su conocimiento de lo que fue la historia de su familia y el deseo de pertenecer a una sociedad que lo considera inferior. El desarrollo de las tierras marca la transición de un sistema económico agrario a uno más sofisticado que incluye la presencia de profesionales. Es a esa sociedad educada a la que va dirigida la propaganda de adquisición de propiedades. El narrador-historiador ofrece su impresión sobre el poder adquisitivo, producto del cambio generacional y las campañas de publicidad:

De esta manera se desocuparon los estacionamientos de Lifford, California, la ciudad de los sueños contemporáneos. Vivir en Lifford, la ciudad modelo del futuro es tener éxito económico, aunque el éxito se demuestre en la superficie, porque como el hidalgo, compañero de Lázaro de Tormes, el suburbiano lleva las bolsas hambrientas de oro. [...] Lo que une a la población de Lifford es que está movida por el deseo de tener, acumular y ganar más dinero. La idea es inculcada a los que viven allí. Condicionados inconscientemente, seducidos, sin sentir la sensualidad del proceso. (p. 44)

27Estas expresiones son validadas más adelante por el propio Dennis cuando dice: «No importa lo que sea, en este país se vende, hasta los sueños. Como aquí en Lifford, la Compañía Lifford le vende a la gente la ilusión de haber llegado al status más alto deseado por la mayoría de nuestra sociedad» (p. 90-91). De la colonización de tierras se ha pasado a la colonización de conciencias. Cuando comenzó el saqueo de las tierras a cargo de Lifford padre y sus socios, Antonio Francisco Coronel tuvo muy claro que se acercaba la desaparición de su mundo y surgía un nuevo mundo pero decadente, capaz de destruir todo lo que se encontraba a su paso. La aceptación de la derrota transforma a Coronel en un profeta que anuncia lo que sucederá varias décadas después. En una conversación con Juan Padilla, Coronel afirma:

Somos un pueblo colonizado, ahora debemos aguantar y esperar, atrincherarnos en nuestros barrios, jugar su juego tanto como podamos y esperar hasta que llegue nuestro turno, y llegará, Juan, llegará el día del juicio, guardar el rencor hasta que podamos explotar, pero bien apoyados. (p. 124)

28Dennis se inserta dentro de una zona trágica –sin ser héroe, sino un antihéroe– que roza la conmiseración. En su intento de parecerse al gringo, y de paso borrar las características mexicanas que lo identifican, estudia una carrera universitaria, trabaja como arquitecto e ingeniero estructural para la Compañía Lifford, posee un apartamento, juega tenis y habla inglés. Todos estos logros darían la impresión de que ha conquistado el sueño americano, y sin embargo, la contienda con aquellos a los que trata de imitar es profunda y angustiosa. En cada una de las configuraciones a las que corresponde su historia, Dennis presenta un nuevo ángulo de su patética existencia. Por ejemplo, en el «Preludio» de la Configuración I (término que aunque literal, guarda un tono sugestivo), se presenta sin ambages el conflicto identitario y se sugieren las consecuencias que este conlleva en el plano individual y colectivo. Dennis está terriblemente consciente de que se encuentra en un mundo al que no pertenece y al que desea integrase, aunque en su fuero interno hay un rechazo profundo. Esa primera contradicción se ve en la lucha entre lo que quisiera decir y hacer, y lo que debe decir y hacer. Con amargura, Dennis reclama:

[…] No son tan buenos, en realidad valen mierda, valemos mierda, sólo los campeones son los que ganan dinero, nosotros mierda. Cabrones, siempre se creen tan buenos, superiores. Estos no me gustan, me dan asco, muy seguros, estúpidos creídos. No piensan en nada, ni en el pasado, ni en el futuro, sólo en el presente instantáneo. Los detesto, los odio con toda mi fuerza, los odio con todo el corazón. Me duele odiar, pero decidí aborrecer, vivir en constante agravio… (p. 5)

29Esa animosidad no era exclusiva para los rivales deportivos; todo lo que le rodeaba le servía de recordatorio de su condición. En varias ocasiones se escucha a Dennis hacer afirmaciones como «[…] Yo sé, yo sé que soy bueno, soy mejor que ustedes y sé que nunca me lo van a perdonar. Los detesto, cabrones salados; ¡los detesto! […]» (p. 6) o «Los odio, a esos hijos e hijas de puta, de una puta, los odio» (p. 278). La situación del joven Berreyesa Coronel era patética porque su furia, aunque intensa, no era mayor que su afán de ser reconocido y aceptado con respeto. Sus aspiraciones se veían tronchadas por su convencimiento de que jamás iba a alcanzarlas. Como secuela de esta circunstancia, en Dennis se manifiestan tres actitudes que refuerzan la idea propuesta por Bhabha sobre el fracaso del discurso colonial: el mimetismo y la eventual aparición de identidades híbridas y ambivalentes. El heredero de la tradición familiar de los Berreyesa y de los Coronel termina siendo una figura escindida entre lo que es y lo que quiere ser; el hombre cuyas contradicciones alimentan un complejo de inferioridad y un aislamiento morboso que termina por destruirlo.

  • 25 Homi Bhabha, The Location of Culture, op. cit., p. 70.

30Morales no hace un recorrido por su intrahistoria como espectador ajeno a las anécdotas relatadas. Sus narradores muestran un compromiso de contar la historia, no como ha sido narrada hasta ahora por el discurso hegemónico, sino desde adentro, con pleno conocimiento de que lo que se cuenta difiere de la versión oficial. Según Bhabha, el discurso colonial tiene la intención de borrar el reconocimiento de las diferencias culturales o históricas. En The Location of Culture, afirma que, «the objective of colonial discourse is to construe the colonized as a population of degenerate types on the basis of racial origin, in order to justify conquest and to establish systems of administration and instruction»25.

31Las versiones oficiales que narran la historia del sudoeste no se detienen en los detalles de lo ocurrido a las comunidades establecidas allí mucho antes de que Estados Unidos se convirtiera en una nación poderosa. Tampoco ofrecen información sobre el saqueo de las tierras, la muerte injustificada por razones de raza, el sistema laboral que mantenía esclavizados a los trabajadores, la utilización del sistema escolar para la segregación, la falta de oportunidades reales de romper los círculos de pobreza en el campo y en la ciudad, la suerte de los indocumentados y muchas otras historias que sólo los desposeídos conocen porque las han vivido. Las memorias recopiladas en estos textos muestran una historia escondida detrás del concepto de homogeneización cultural que predica el discurso dominante.

  • 26 Ibid., p. 98.

32Bhabha cuestiona, «How do we historicize the event of the deshistoricized?»26. Dotar de forma y expresión a una historia a la que se le ha negado su existencia, que carece de oficialidad porque no aparece escrita en las crónicas nacionales, es la tarea de los escritores de las minorías culturales. Los escritores chicanos emplean sus obras como espacios de inscripción de las historias olvidadas y aprovechan para rescribir versiones que contradicen o amplían las pocas que aparecen recogidas en los textos. El recuerdo es la técnica por excelencia que mejor sirve para estos propósitos. Para Bhabha, la escritora norteamericana Toni Morrison emplea el concepto de la recreación de la memoria popular para establecer la presencia de la literatura negra. Sobre este concepto de Morrison, Bhabha afirma que,

  • 27 Ibid.

The act of rememoration turns the present of narrative enunciation into the hauting memorial of what has been excluded, excised, evicted, and for that very reason becomes the unheimlich space for negotiation of identity and history.27

33El arte de la enunciación permite que Reto se transforme en pequeñas síntesis colectivas de la experiencia chicana en los Estados Unidos. La historia narrada es distinta porque recopila las vivencias de aquellos que fueron ignorados por largo tiempo y cuyas vidas aparecen en algunos libros como conquistas necesarias que legalizan los métodos empleados para asegurar el bien común de la cultura dominante. Al rescribir el pasado, el escritor chicano crea una historia paralela que va a cuestionar la legitimidad e integridad de las crónicas oficiales. En ese proceso surgen las ideas sediciosas y se subvierten las canonizadas por la historiografía.

34Las voces del pasado que se aglutinan en Reto se desplazan del centro a la periferia y en ese ejercicio presentan la versión de los conquistados. El desplazamiento de estas voces posee la virtud de desmitificar lo que hasta ahora se consideraban verdades absolutas. Esos discursos no legitimados ofrecen nuevas versiones de la historia individual y colectiva. Al hacer esto, el escritor chicano desarma la estructura ideológica de supremacía y las prácticas canónicas que van en detrimento de los silenciados. El ejercicio de la escritura se transforma en un acto de elaboración de la identidad étnica cultural.

35Como literatura de resistencia, sus prioridades están en la deslegitimación de la historia nacional, la transgresión del discurso triunfalista colonial, la presentación de la voz del subalterno y la relación de las memorias colectivas e individuales de las minorías anónimas e invisibles de la sociedad. La mirada histórica desde los espacios marginales de Reto requiere un manejo eficaz de las ideologías del poder. El empleo de estrategias y recursos literarios hace posible la exposición de las versiones subversivas de la historia oficial.

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Notes

1 Ver: Homi K. Bhabha, The Location of Culture, London and New York: Routledge, 1994; Homi K. Bhabha (ed.), Nation and Narration, London and New York: Routledge, 1980; Fredric Jameson, Teoría de la posmodernidad, Madrid: Ed. Trotta, 1986; Steven Connor, Postmodernist Culture. An Introduction of Theories of the Contemporary (Cambridge, Mass: Blackwell Publishers, 1992); Scott Lash, Sociology of Postmodernist, London and New York: Routledge, 1991; Brian McHale, Postmodernist Fiction, New York and London: Methuen, 1987; y Linda Hutcheon, The Politics of Postmodernism, London and New York: Routledge, 1995.

2 Para información detallada de este evento histórico se pueden consultar los siguientes textos: Rodolfo Acuña, América ocupada. Los chicanos y su lucha de liberación, México: Ediciones Era, 1976; Gilberto López y Rivas, Los chicanos: una minoría nacional explotada, México: Nuestro Tiempo, 1971; Wayne Moquin, A Documentary History of the Mexican-American, New York: Praeger, 1971, Frederick Merk, Manifest Destiny and Mission in American History, New York: Knopf, 1963, p. 61-143 y Virginia Dessús, El mundo chicano en Tunomás Honey de Jim Sagel, Puerto Rico: Universidad de Puerto Rico, 1987.

3 La reproducción completa del Tratado puede verse en Matt. S. Meier y Feliciano Rivera, Dictionary of Mexican American History. Connecticut: Greenwood Press, 1981, p. 397-432.

4 Es necesario recordar que el concepto chicano adquiere valor político, es decir, como un elemento de lucha, a partir del surgimiento del Movimiento Chicano de Liberación Nacional en los años 60. A partir de este momento, se rescata la palabra chicano de las connotaciones peyorativas que tenía y se redefine como símbolo de lucha y orgullo nacional hispano. Tanto el Movimiento Chicano como el uso del concepto para nombrar a la minoría de ascendencia mexicana en Estados Unidos, tienen una clara y definida actitud política militante. La búsqueda de una transformación social y, principalmente, económica, todavía está vigente en la sociedad actual.

5 Homi Bhabha, Location of Culture, London and New York: Routledge, 1994, p. 1-2.

6 Esta primera tradición del discurso de la identidad queda enmarcado dentro del psicoanálisis lacaniano. Como recordaremos, Lacan, seguidor de Freud, teoriza que es en el Orden Imaginario en donde ocurre la etapa espejística. La imagen del yo se desarrolla, se establecen las diferencias entre el yo y el no-yo a través del reconocimiento del Otro –la madre– y, finalmente, el infante entra al Orden Simbólico –el de los procesos culturales.

7 Homi Bhabha, Location of Culture, op. cit., p. 44.

8 Ibid., p. 1-2.

9 Alejandro Morales (1983), Reto en el paraíso, 2da ed. Tempe, Arizona: Bilingual Press/ Editorial Bilingüe, 1991. Todas las citas pertenecen a esta edición. A partir de este momento, las páginas citadas serán identificadas entre paréntesis. Para facilitar las referencias al texto, se emplea la forma Reto para la futura identificación de la obra.

10 Eduardo Elías, «La evolución narrativa de Alejandro Morales a través de sus textos», Explicación de Textos Literarios, 1986-1987, 154.2, p. 98.

11 Estos datos, junto a otros que serán añadidos más adelante, fueron recogidos en Matt S. Meier y Feliciano Rivera, The Chicanos. A History of Mexican Americans, New York: Hill and Wang, 1972, p. 74-95.

12 Luis Leal, «Historia y ficción en la narrativa de Alejandro Morales», Bilingual Review, Sept-Dec. 1995, 20.3, p. 39.

13 El personaje de Rosario Revueltas es la antítesis ideológica de Dennis Bereyesa Coronel. Posee una actitud militante que surge mientras era estudiante de una universidad norteamericana, la UCLA (University of California, Los Ángeles). El orgullo de pertenecer a la Raza (término que usan los chicanos para llamarse de forma colectiva) es una marca de identidad de su discurso. Sus conversaciones/discusiones con Dennis están matizadas por la ideología combativa de los chicanos. Ni su grado de arquitecta, su apartamento o su British Racing Green Porsche, lograron comprar la voluntad de la joven. Dennis estuvo interesado por ella desde el punto de vista romántico, pero el desenfado de Rosario al tomar la iniciativa de besarlo y de invitarlo a pasar la noche en su apartamento, junto a los choques ideológicos, los dilemas morales y complejos de inferioridad del joven hicieron que la relación no prosperara favorablemente. Rosario Revueltas es la conciencia identitaria, el espíritu de lucha y redención del chicano que rechaza Dennis.

14 Por ejemplo, la Configuración I (que pertenece a Denis Bereyesa Coronel) tiene estas divisiones: Preludio, Hijo y padre, Amor de Martha, La chingada, Weekends are made for you, La hipiteca gringa, Zona de seguridad y Perdidos en el juego. La Configuración II (de Antonio Francisco Coronel) tiene estos relatos: Los greasers, Preparación y rencor, La salida, Educación y oro, Los pescadores, La gran matriz, Los sodomitas, Al establo, El Gordo Elizarraragaza, El Viejo Vilmas y Los hombres de ojos de tecolote y orejas de ciervo.

15 Matt S. Meier y Feliciano Rivera, The Chicanos. A History of Mexican American, op. cit., p. 75-76.

16 La descripción del viaje hacia la sierra que hace Morales tiene una reminiscencia con las descripciones de José Eustacio Rivera en La Vorágine. En ambas novelas se presenta la imagen de la selva como enemiga del hombre, capaz de destruirlos física y emocionalmente. En La Vorágine, la selva devora al personaje principal; en Reto, este logra salvarse de las rigurosidades de la naturaleza y el hombre.

17 La palabra greasers es un término peyorativo empleado por los anglosajones para referirse a los mexicanos y chicanos. Bola de grasa o grasientos son insultos tan deplorables como el niggers para los afroamericanos y el spiks para los puertorriqueños. La xenofobia que abarca este vocablo incluye no solamente el aspecto físico de estar sucio o desaliñado, sino que se emplea para contextos como desagradable, peligroso, delincuente, irrespetuoso, vago, dependiente del gobierno y, recientemente, indocumentado. A partir de la Guerra de Texas (1835-1836) el término se emplea para referirse a los soldados del bando mexicano y se recrudece su uso denigrante con la guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848) y la Revolución Mexicana (1910-1920). La cinematografía anglosajona se encargó de perpetuar la imagen negativa del mexicano. Este fenómeno mediático se analiza de forma excelente en los siguientes textos: Arnoldo De León, They called Greasers: Anglo Attitude towards Mexicans in Texas, 1821-1900, Austin, EUA: University of Texas Press, 2010, 155 p. y David Maciel, El bandolero, el pocho y la raza: imágenes cinematográficas del chicano, México: Siglo Veintiuno, 2000, 229 p.

18 La ley aprobada en 1851 fue la Ley Agraria (Land Act). Morales cambia el nombre de la Ley y la identifica como Ley Gwin como un recordatorio de que su autor fue el congresista californiano William M. Gwin.

19 Versiones similares están recogidas en Matt S. Meier y Feliciano Rivera (The Chicanos. A History of Mexican American, op. cit, p. 78-80) y Rodolfo Acuña (América ocupada, op. cit., p. 134-142).

20 Jesús Rosales, La narrativa de Alejandro Morales: encuentro, historia y compromiso social, New York, Bern, Berlin, Bruxelles, Frankfurt/M., Wien: Peter Lang, 1999, p. 171.

21 Según Rosales, esta labor se realiza también en otra de sus novelas, The Brick People.

22 Luis Leal, «Historia y ficción en la narrativa de Alejandro Morales», Bilingual Review, Sept-Dec. 1995, 20.3, p. 34.

23 «The U.S. Mexican border es una herida abierta where the Third World grates against the first and bleeds». Gloria Anzaldúa, Borderlands / La Frontera: The New Mestiza, San Francisco: Aunt Lute Books, 1983, p. 3.

24 El texto de Paz dice así: «Sería un error pensar que los demás le impiden existir. Simplemente disimulan su existencia, obran como si no existiera. Lo nulifican, lo anulan, lo ningunean. Es inútil que ninguno hable, publique libros, pinte cuadros, se ponga de cabeza. Ninguno es la ausencia de nuestras miradas, la pausa de nuestra conversación, la reticencia de nuestro silencio. Es el nombre que olvidamos siempre por una extraña fatalidad, el eterno ausente, el invitado que no invitamos, el hueco que no llenamos. Es una omisión. Y sin embargo, Ninguno está presente siempre. Es nuestro secreto, nuestro crimen y nuestro remordimiento. Por eso el Ninguneador también se ningunea; él es la omisión de Alguien. Y si todos somos Ninguno, no existe ninguno de nosotros. El círculo se cierra y la sombra de Ninguno se extiende sobre México, asfixia al Gesticulador, y lo cubre todo. En nuestro territorio, más fuerte que las pirámides, los sacrificios, que las iglesias, los motines y los cantos populares, vuelve a imperar el silencio, anterior a la Historia». El laberinto de la soledad, México: Fondo de Cultura Económica, 1992, p. 17. (Subrayado nuestro. Estas palabras son escritas textualmente en Reto, aunque las palabras de Morales son una paráfrasis de las del escritor mexicano.

25 Homi Bhabha, The Location of Culture, op. cit., p. 70.

26 Ibid., p. 98.

27 Ibid.

Pour citer ce document

Virginia Dessús Colón, «Versiones subversivas: Reto en el paraíso y la historia alterna de los californianos», Líneas [En ligne], Numéros en texte intégral /, Incarner les fictions dans le monde hispanique, mis à jour le : 28/11/2017, URL : https://revues.univ-pau.fr/lineas/1867.

Quelques mots à propos de :  Virginia  Dessús Colón

Universidad Politécnica de Puerto Rico

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