Breaking Bad: Un wéstern moderno en la construcción narrativa de la Nación latinoamericana " href="index.php?page=backend&format=rss&ident= 1884 " />
Aller à la navigation  |  Aller au contenu

Líneas
Revue interdisciplinaire d'études hispaniques

Incarner les fictions dans le monde hispanique

Cecilia Pita Alva

Breaking Bad: Un wéstern moderno en la construcción narrativa de la Nación latinoamericana

Article

La série télévisée Breaking Bad sera le point de départ pour travailler sur l’impact qu’une fiction de son genre implique dans la construction des «Nations hispaniques», notamment la Nation latino-américaine, représentée par le Mexique dans la série. Depuis sa genèse, l’imaginaire culturel latino-américain a été déterminé non seulement par ses propres récits nationaux, mais aussi, particulièrement, par ceux produits aux États-Unis. Pour faire face à cette problématique, je m’appuierai sur les concepts que Homi K. Bhabha propose sur la Nation, ainsi que sur le post-colonialisme. Des fictions, comme Breaking Bad, contribuent à la construction d’une Nation. Je forme l’hypothèse que le genre du western, auquel la série est rattachée, joue un rôle important lors de la constitution d’une Nation comme la mexicaine. Le choix de ce support d’étude est dû au grand impact que la série a eu et continue à avoir dans l’imaginaire collectif moderne. Breaking Bad (2008-2013), de Vince Gilligan, est l’une des narrations télévisées avec les plus hauts niveaux d’audience de ces dernières années.

In this paper, the TV series Breaking Bad will be the starting point to study the impact that a fiction of its kind involved in the narrative construction of the «Latin America Nation», which is represented by Mexico in the series. It is important to remember that from its beginnings, the Latin American cultural imagination has been determined not only by their own national discourses but mainly by those made in the United States. To work this issue I will follow some points that Homi K. Bhabha proposes about Nation and Post-colonialism. Fictions like Breaking Bad help to Nation building. In this paper I point out the hypothesis that the Western genre, in which the series is presented, plays an important role in the constitution of a Nation as Mexico. The choice of this series as study support is due to the great impact that had and still has with the modern imagination. Breaking Bad (2008-2013), Vince Gilligan, is one of the best television narratives received by viewers in recent years.

En este artículo, la serie de televisión Breaking Bad será el punto de partida para abordar el impacto que una ficción de su tipo implica en la construcción narrativa de la «Nación hispánica», concretamente la latinoamericana, representada por México en la trama. Desde su génesis, el imaginario cultural latinoamericano ha sido determinado, no sólo por sus propios discursos nacionales sino también, principalmente, por aquellos hechos en Estados Unidos. Para trabajar dicha problemática me apoyaré sobre algunos puntos que Homi K. Bhabha propone sobre Nación y post-colonialismo. Ficciones como Breaking Bad contribuyen a la construcción de una Nación. En este artículo parto de la hipótesis que el wéstern, género al que pertenece la serie, juega un papel importante en la constitución de una Nación como la mexicana. La elección de esta serie como soporte de estudio, se debe al gran impacto que tuvo y sigue teniendo con el imaginario moderno. Breaking Bad (2008-2013), de Vince Gilligan, es una de las narraciones televisivas mejor recibidas por los espectadores de los últimos años.

Texte intégral

Introducción

1La serie de televisión Breaking Bad, producida por la American Movies Classics (AMC), será el punto de partida para abordar el impacto que una ficción de su tipo ha ejercido en la construcción narrativa de las «nuevas Naciones hispánicas», concretamente la hispanoamericana, representada por México en la trama. Breaking Bad es una moderna y sui géneris versión del wéstern que se desarrolla en cinco temporadas y sesenta y dos episodios, en el paisaje desértico de Alburquerque, del estado fronterizo de Nuevo México.

  • 1 Según la web TorrentFreak, ese mismo capítulo fue descargado de forma ileg...

2Elijo este programa estadounidense, como soporte de estudio, debido al gran impacto que su relato tuvo y sigue teniendo en la realidad latinoamericana, que incluso inspiró un remake en Colombia (Metástasis, 2014). Durante sus años de transmisión, de 2008 a 2013, Breaking Bad, de Vince Gilligan, fue una de las series con mejor acogida por la crítica y la audiencia de los últimos años; según la consultora Nielsen, tan sólo la transmisión del último episodio el 29 de septiembre del 2013 rompió records de audiencia con 10 millones 300 mil telespectadores únicamente en Estados Unidos1.

  • 2 Del inglés White Anglo-Saxon Protestants (WASP), Anglosajones blancos prot...

3Su difusión ininterrumpida en internet (a través de Netflix) la ha convertido en una serie de culto. Todo esto se traduce en un ejemplo actual del neo-imperialismo cultural, una dominación conducida por el «hombre blanco», particularmente los WASP 2, sobre la que Edward Said y Homi K. Bhabha teorizaron.

  • 3 François Jost, Les nouveaux méchants, Quand les séries américaines font bo...

4Para abordar el impacto que esta narración tiene en el imaginario colectivo, intentaré evocar y cruzar dos aspectos principales. El primero se centrará en el contexto del programa, y el otro en la serie misma. Las cuestiones externas, por así decirlo, estarán ligadas al concepto de Nación y post-colonialismo, mientras que los elementos relacionados con la estructura de la serie abordarán la forma en que dicha ficción es narrada. En lo contextual, haré una relectura o aproximación del concepto que Homi K. Bhabha propone sobre Nación, posteriormente me acercaré a su proposición de post-colonialismo. En cuanto a la propia serie, seguiré la hipótesis desarrollada por François Jost en Les nouveaux méchants 3, con la que cataloga a Breaking Bad como un wéstern.

5Procederé de la siguiente manera: primero abordaré algunos principios básicos del wéstern clásico, así como la singular forma en que la serie se apropia de las estructuras básicas del género, después los vincularé con sus repercusiones en la construcción de la Nación, así como el post-colonialismo o la nueva colonización del imaginario, y al final esbozaré algunas conclusiones generales. En cuanto al aspecto metodológico, trabajaré un fragmento de la primera y segunda temporada puesto que los considero enteramente representativos para el desarrollo del tema.

Nación

  • 4 Ver Homi K. Bhabha, Narrando la nación, in: Álvaro Fernández Bravo (ed.), ...

6En Narrando la nación, Bhabha plantea, entre otras cosas, que una nación es una permanente construcción que se alimenta por relatos y narraciones, muchas veces contradictorios. Según él, una construcción de su tipo no termina nunca, al contrario, es «una figura en tránsito constante, […] algo que está siendo y, a la vez, se está haciendo continuamente. Una nación constituye un sistema de significación cultural»4. Desde esta perspectiva, la creación de una Nación cualquiera necesita de relatos (discursos) que la afirmen, que la legitimen y la narren.

  • 5 A pesar de que esta idea haya sido superada, «en nuestros días se comete u...

  • 6 «La lengua invita a reunirse; pero no fuerza a ello. Estados Unidos e Ingl...

7En ese sentido, Breaking Bad parece ser el ejemplo de un relato que contribuye a una nueva narración de la nación estadounidense y, en un segundo término, de la Nación latinoamericana, como trataré de demostrarlo en este artículo. El concepto de Nación que Breaking Bad presenta, asocia la condición étnica o racial con la realidad integral y uniforme5. De hecho, no sin imprecisión, en la serie la «Nación hispana o latinoamericana» será prácticamente representada por la mexicana; obviando que, pese a hablar la misma lengua y compartir un pasado colonial, la América española no forma una sola Nación6.

  • 7 Descendientes de mexicanos radicados o nacidos en Estados Unidos.

  • 8 Homi K. Bhabha, El lugar de la cultura, Buenos Aires: Manantial, 2012, p. 96.

8Parto de la hipótesis que, en la serie, todos los personajes de habla española, piel morena serán invariablemente asociados a la «Nación mexicana», a pesar de que los personajes sean chicanos7, salvadoreños, o chilenos. Por ello, sin pretender ser reduccionista, preciso que aquí entenderé por Nación hispánica a todos aquellos elementos que, dentro de la serie, ayuden a construir la narración latinoamericana, que la trama entiende como sinónimo de mexicano. Esta concepción de Nación hispánica es presentada desde una narración estadounidense que impone la supremacía de su mirada hacia el otro, una mirada post-colonial en donde los dominadores narran al dominado «como una población de tipos degenerados […] como una zona del mundo unificada en términos raciales, geográficos, políticos y culturales»8, como trataré de probarlo en el artículo.

El wéstern

9Para explicar la lógica en la que la Nación hispánica es representada en la serie, es imprescindible conocer la estructura genérica en que se presenta. Por ello recurro a François Jost quien, citando a John Belton y al propio Vince Gilligan, plantea que Breaking Bad, en el más amplio de los términos, es un wéstern.

10La decisión de hacer énfasis en el género de la serie se debe a que la narrativa vaquera, o del lejano Oeste (como suele traducirse en español) ayudó a que los estadounidenses se construyeran un pasado mítico fundacional y casi utópico:

  • 9 John Belton citado por François Jost, op. cit., p. 22

Les spectateurs américains contemporains ont eu besoin du western pour leur apporter un passé mythique, quasi utopique, dans lequel ils sont valorisés comme individus et deviennent membres d’une société dont les valeurs et les croyances sont enracinées dans des réalités stables de la terre elle-même.9

11Históricamente, al género vaquero se le relacionó con un discurso político que impregnó el imaginario americano, concretamente el de los ciudadanos de Estados Unidos conocidos como WASP. Con la estructura de un mito, según Claude Lévi-Strauss, el discurso político difundido por el wéstern contribuyó a la creación del mito de la Nación estadounidense, en la que sus ciudadanos encontraron respuestas sobre su pasado, presente y futuro:

  • 10 Ibid.

Les westerns classiques racontaient toujours les mêmes histoires, organisées autour de six grands cycles: le peuplement, les guerres indiennes, la guerre de Sécession, le conflit mexico-texan, le bétail et le deadline, ou cycle du banditisme et de la loi. On y faisait facilement le départ entre les «bons» et les «méchants».10

12Desde la perspectiva de François Jost, el mito americano fue primero una idea: el «sueño americano». Un sueño que se fundó en una representación ficcional del pasado, que las películas wéstern arraigaron en el imaginario estadounidense. Por tal razón, aquí retomo la «hipótesis genérica» que Jost propone (Breaking Bad como wéstern), para dilucidar cómo, paralelamente, la Nación latinoamericana, o mexicana, es también co-tratada y co-narrada en este mito fundador. Aclaro que, si bien Breaking Bad no es un wéstern en el estricto sentido de la palabra –hay otros géneros involucrados, como el policiaco y el negro, por ejemplo–, la referencia que aquí haré del relato vaquero será para leer la narración ficcional que la serie propone de la Nación latinoamericana.

El wéstern como narración

  • 11 Patricia Cardona, «Nación y narración: la escritura de la historia en la ...

13A partir de ficciones cinematográficas del lejano Oeste, los estadounidenses se crearon un mito, o un discurso político, «en el sentido en que construyeron una visión del pasado que legitimó el presente y proyectó el futuro nacional»11. La ficción del wéstern permitió que los americanos narraran su Nación, y de paso crearan un relato y una narrativa que dominaran a otras naciones, muchas veces más pequeñas, como la de los pueblos originarios y vecinos de Estados Unidos. Las incontables producciones fílmicas de este género no sólo conquistaron el Oeste, en términos simbólicos, sino que además colonizaron el imaginario mundial. No por nada, el wéstern es el género americano por excelencia. Dicha narración no sólo legitimó el mito de la Nación estadounidense, sino que igualmente se afirmó como el mejor producto del imperialismo cultural, cuyas estructuras narrativas fueron exportadas, consumidas y luego reapropiadas por la cinematografía mundial.

  • 12 «Les westerns classiques racontaient toujours les mêmes histoires, organi...

14En la narrativa vaquera básica, la lucha casi siempre es por la conquista del territorio y las poblaciones salvajes del Oeste, e incluso del sur (México)12. Pero, como mencioné antes, la narración ficcional que el wéstern hace de esta conquista histórica es también una cuestión simbólica en donde se combate el estado salvaje de los habitantes originarios, como lo expone Joseph Conrad:

  • 13 Joseph Conrad, citado por Edward Said, Culture et impérialisme, Paris: Ba...

La conquête de la terre, qui consiste essentiellement à la prendre à ceux dont la peau est d’une couleur différente de la nôtre et le nez légèrement plus épaté, n’est pas bien jolie si l’on y regarde d’un peu près. Elle ne peut pas se racheter que par une idée. Une idée directrice; non pas un prétexte sentimental, mais une idée; et une croyance désintéressée en cette idée –une chose devant laquelle on puisse se prosterner, à qui l’on puisse offrir des sacrifices.13

15La idea de la que habla Conrad puede ser leída como la legitimización de un sistema de dominación, una soberanía de la imaginación de dominadores y dominados, así como la inferiorización de los grupos sometidos. Idea que es deconstruida en las películas tradicionales del género, donde los vaqueros blancos suelen pelear contra «salvajes antagonistas» de piel morena, que son reducidos al despectivo término de indios o «pieles rojas» (como se les conoce en español). La ficción vaquera ocurre en el siglo xix, siempre en escenarios desérticos y desolados. Los «blancos» luchan por conquistar el territorio del lejano Oeste, como metáfora de la consolidación de la nueva Nación estadounidense. Durante los años 30, 40 y 50 el género vivió su gran auge; sin embargo, a fines de los años sesenta, con la usura y el abuso de sus producciones, el wéstern (considerado como la narración épica de la Nación americana) entró en grave crisis y pasó de ser un género de epopeya, a uno de relatos individuales de vaqueros y trúhanes –desconectados de la historia americana– que dejó de interesar al público. Paralelamente, el «mito del sueño americano» también se debilitó, entre otras cosas, por las depresiones de los grandes relatos políticos, económicos y culturales de los años sesenta. Así que, para no morir, el wéstern tuvo que transformarse y seguir las exigencias del mercado consumidor. De esta manera, el género vaquero garantizó su permanencia como producto del imperialismo cultural made in USA.

16Es en esta etapa del wéstern, gastado, transformado y reciclado, en la que se sitúa Breaking Bad, serie que forma parte de las narrativas que rinden una especie de homenaje al mito vaquero, y que, al mismo tiempo, critica los puntos débiles de la Nación capitalista estadounidense.

Breaking Bad

  • 14 El mundo de Breaking Bad es un mundo devastado por la crisis financiera d...

17En Breaking Bad, el paisaje y el tiempo cambiaron en función del contexto histórico. La diégesis no sucede en el siglo xix, sino en pleno siglo xxi; sin embargo, la situación geográfica no ha variado, la historia tiene lugar en una de las regiones más al Oeste de los Estados Unidos, el estado fronterizo de Nuevo México14. La desértica ciudad de Alburquerque es el escenario de esta serie transmitida justo después de la depresión de 2008, lo que explica porqué la ciudad está prácticamente abandonada y despoblada, como pasa en los filmes clásicos vaqueros.

18En respuesta a las exigencias y al consumo de nuevas narrativas, la serie, al igual que lo hicieron las películas, modificó los elementos y personajes básicos del wéstern. Para ser más atractivos y actuales, los vaqueros, los bandidos y los indios de antaño se convirtieron en narcotraficantes y productores de droga, más precisamente de metanfetamina; los indios por su parte, pasaron de apaches o cheyenne (por mencionar algunos grupos) a mexicanos y, aunque siguen salvajes y rupestres como los otros, los nuevos «indios» también producen y trafican droga.

19Pese a que la narración de luchas de vaqueros-bandidos contra indios o «pieles rojas», ahora mexicanos, se híper-violentó, la estructura y el argumento del relato wéstern sigue reforzando la idea de la supremacía de la « Nación americana», siempre en detrimento de las naciones originarias, minoritarias o indígenas, en este caso representadas por la mexicana.

  • 15 Enlace del thriller de la primera temporada – https://www.youtube.com/wat...

  • 16 Cocinero es el nombre que se le da a quienes producen drogas sintéticas.

  • 17 El nombre de Heisenberg viene del nombre del físico alemán, uno de los fu...

20En Breaking Bad15, su protagonista, Walter White (Bryan Cranston) es un profesor de química quien, al enterarse de que tiene cáncer de pulmón, decide convertirse en «cocinero»16 de metanfetamina. Para ello, White se asociará con Jesse Pinkman (Aaron Paul). Al entrar en sociedad, en el primer capítulo de la serie, White encarnará la dual figura de un vaquero, o un bandido blanco, fuera de la ley, auto denominado «Heisenberg»17, quien, igualmente, es un padre de familia y un maestro ejemplar. En su faceta de bandido «blanco» –no es azar que su apellido sea White–, el personaje se enfrentará a las vicisitudes de la producción y tráfico de drogas. Por ello, desde el episodio inaugural, lo «hispano» o lo «latino» aparecerán con personajes que remitirán a lo latinoamericano, o mexicano.

21Es importante destacar la transformación que las «causas» de las guerras del nuevo wéstern sufrieron. Ahora, los grupos antagónicos se confrontan en batallas tan sangrientas como simbólicas, pero la lucha ya no es sólo por ganar territorio, sino por conquistar mercado y consumidores de droga, como una analogía al post-colonialismo planteado por Homi K. Bhabha, como veré más tarde.

Image 10000000000001C200000119CBF69F983AF3C1F2.jpg

Fig. 1 – Walter White y Jesse Pinkman son los «vaqueros» o «bandidos blancos» del nuevo wéstern. Breaking Bad, Temporada 1, 2008, Soporte DVD ©, AMC.

Image 10000000000001C20000013D0028C5AE172FD067.jpg

Fig. 2 – Los primos Salamanca, mexicanos miembros del Cartel. Los nuevos «pieles rojas». Breaking Bad, Temporada 2, 2009, Soporte DVD ©, AMC.

La Nación hispanoamericana desde Breaking Bad

22Pese a que la problemática de Breaking Bad es mucho más compleja que una aparente lucha entre nuevos vaqueros y nuevos indios, en las siguientes líneas me concentraré en la representación que la serie propone de la Nación hispánica, específicamente a través de la imagen de México, y su impacto en la nueva Nación mexicana. Por ello, como lo mencioné al inicio, aquí hablaré de Nación hispanoamericana para referirme a los elementos que la serie asocia con lo hispano, o latino. Subrayo que la visión presentada por Breaking Bad de la «Nación hispanoamericana» es bastante homogénea. Pese a recurrir a narrativas actuales, éstas no dejan de repetir y consolidar viejos estereotipos:

  • 18 Homi K. Bhabha, op. cit., p. 91.

En la construcción ideológica de la otredad, la fijeza, como signo de la diferencia cultural/histórica/racial en el discurso del colonialismo, es un modo paradójico de representación; connota rigidez y un orden inmutable así como desorden, degeneración y repetición demónica. Del mismo modo el estereotipo, que es su estrategia discursiva mayor, es una forma de conocimiento e identificación que vacila entre lo que siempre está «en su lugar», ya conocido, y algo que debe ser repetido ansiosamente […].18

23En Breaking Bad, la Nación hispano, latina o mexicana son sinónimos. Todos aquellos que hablen español y tengan la piel oscura pertenecerán a una misma entidad, a una misma ficción. Mexicanos, chicanos, salvadoreños, hondureños y chilenos tienen el mismo tratamiento, y tienen dos asociaciones: la del arquetipo del villano salvaje y caótico, que el indio solía tener en el wéstern, o bien son considerados como grupos pobres y débiles. Ahora bien, como «vaqueros o bandidos» principiantes, White («Heisenberg») y su joven socio Pinkman se confrontarán continuamente a afirmados «indios» narcotraficantes que, en las primeras cuatro temporadas, serán siempre mexicanos o chicanos, como lo muestra la imagen.

Image 10000000000001CA000001310ED30900D5164B4C.jpg

Fig. 3 – White «Heisenberg» y Pinkman se confrontan al narcotraficante de origen mexicano Tuco Salamanca. Breaking Bad, Temporada 1, 2008, Soporte DVD ©, AMC.

  • 19 Al menos en la serie, porque, como dato extra, el actor Giancarlo Esposit...

24Durante años, en los wéstern clásicos, los grupos salvajes, que peleaban contra los vaqueros blancos, fueron encasillados en una entidad homogénea, que se vinculó con lo rupestre y lo violento, pero también con la sumisión y la inferioridad. En su conjunto, esa entidad constituyó una suerte de Nación: la Nación de los aborígenes, de los primeros dueños de lo que después sería Estados Unidos. Pero como el relato vaquero entró en crisis, los indios fueron remplazados por la Nación latinoamericana (mucho más actual y «rentable» en términos de audiencia), igualmente uniforme si se le asocia con todos aquellos que hablen y tengan un apellido español, y de piel morena. Digo Nación latinoamericana, porque aunque la mexicana se lleve prácticamente todos los créditos, uno de los villanos más fuertes de la trama es «chileno»19.

25Aquí una lista de los principales antagonistas de la serie: «Tuco», Juan Bolsa, Eladio Vuente, Sergio Salamanca, Leonel y Marcos, conocidos como los Primos Salamanca, Benicio Fuentes, todos mexicanos pertenecientes al Cartel de Juárez. Sin olvidar que en la primera temporada aparecen villanos de menor rango: Domingo Gallardo, alías «Krazi-8», y Emilio Koyama, así como el «Tortuga». Los enemigos citados o son mexicanos, o son chicanos. Mención aparte merece uno de los más importantes adversarios de la serie: Gustavo Fring (Giancarlo Esposito), el único de origen chileno, el gran contrincante del cartel mexicano, y jefe de la franquicia Pollos Hermanos Restaurant. La lucha por el poder opondrá al cartel mexicano con un narcotraficante, un poderoso inmigrante chileno. Sólo con los nombres, se comprueba como los salvajes indios, villanos del género vaquero, fueron remplazados por la narración de un México plagado de narcotraficantes. Por cierto una nueva faceta de la Nación mexicana por estos días. Chicanos, mexicanos, chilenos o cualquier otro tipo de hispanoparlante asegura una larga vida al estereotipo colonial planteado por Bhabha.

  • 20 Homi K. Bhabha, Ibid.

[…] Es la fuerza de la ambivalencia lo que le da al estereotipo colonial su valor: asegura su repetibilidad en coyunturas históricas y discursivas cambiantes […].20

26En la serie, la narración de la Nación americana se desarrolla en paralelo a la narración de los personajes principales, quienes estarán siempre en oposición a grupos menores. De esta manera, aunque Walter White no es un personaje «bueno», dada su condición de narcotraficante («Heisenberg»), sus principales enemigos, al menos en las primeras cuatro temporadas de la serie, serán siempre latinos, por no decir, mexicanos. Por lo tanto, la rivalidad entre el vaquero o bandido blanco que, al final de cuentas es White, no podrá ser entendida sin sus contrincantes mexicanos o chicanos, quienes por cierto, en cierta manera, lo inspiran a que se convierta en cocinero de metanfetamina.

27Para comprender la ficción que Breaking Bad construye de la «Nación mexicana», como sinónimo de la latinoamericana, recurro a un fragmento del primer episodio de la serie porque considero que es ahí donde nace la narración de lo mexicano.

  • 21 Sus siglas vienen del inglés, Drug Enforcement Administration, que en esp...

28La escena en cuestión es reveladora en la historia del protagonista: Walter White pide acompañar a su cuñado, Hank Schrader (Dean Norris) –agente de la DEA21–, para presenciar el desmantelamiento de un laboratorio casero de metanfetamina. Aquí pasarán dos cosas: primero, White descubrirá y se sentirá atraído por el negocio del narcotráfico y, segundo, la génesis narrativa de lo mexicano será acordada de manera irreversible en la serie.

  • 22 Los diálogos en español fueron extraídos de los subtítulos propuestos en ...

29Hank Schrader trabaja en binomio con Steve Gómez (Michael Quezada), único personaje de origen latino o mexicano, que no será tratado como mafioso, sino como un chicano que logró el «sueño americano» y que, por ende, es un fiel creyente de la justicia americana. Walter, Hank y Steve están dentro de una patrulla, los tres esperan afuera de la casa de un narco-laboratorio, y simultáneamente un grupo de policías dirigidos por Hank entra en silencio en la propiedad donde un hombre produce drogas químicas. A lo largo del operativo, Hank y Steve bromean sobre el origen étnico de los delincuentes del laboratorio. A continuación cito los diálogos en español de esta conversación22.

White: ¿Cómo sabes que es un laboratorio de meta?
Hank: Hay un tipo que se hace llamar Cap’taine Cook, que se muestra fiel a su nombre y siempre le pone una pizca de polvo pimienta a sus productos ¿Así son de exuberantes los mexicanos?
Steve: No, no. Cap’taine Cook es un nombre de blanco, idiota.
Hank: Ah sí. Sabes que… Te voy a apostar 20 dólares a que es un
beaner.
Steve: Trato hecho.
Mientras tanto los policías a su mando entran a la casa.
Policía: Sospechoso detenido.
Hank: Bien, dime si el sospechoso es de confesión latina.
Policía: Tiene escrito Emilio Koyama en su permiso de conducir.
Steve: Asiático, saca el dinero.
Hank: Espera, nombre Emilio. Al menos es un semi-frijolero. Te doy 10. Pero, guarda la sonrisa aun les queda J. Lo (Jennifer Lopez).

30Entre bromas y humor, la serie revela su narración de la Nación latinoamericana, invariablemente asociada a lo mexicano. Beaner es la palabra que los estadounidenses usan para hablar despectivamente de los mexicanos, mientras que Jennifer Lopez representa la belleza exótica latinoamericana. La importancia de esta escena radica en que establece las generalizaciones que se harán a lo largo de la serie para significar lo «hispano». La breve discusión entre Hank y Steve obliga a cuestionarse sobre la procedencia de la narración de la Nación latinoamericana:

  • 23 Filip de Boeck citado por Brigitte Adriaensen in «Postcolonialismo postmo...

¿Quién representa a quién, para quién y por quién? ¿Quién es el autor y quién es el sujeto de la representación? ¿Quién controla la formación de la imagen y el discurso sobre el Yo y el Otro?23 

31La representación que ocurre en la conversación entre Hank y Steve está hecha desde el discurso de la supremacía, de lo post-colonial. Los vaqueros no sólo conquistan el territorio en términos materiales, sino en simbólicas construcciones de las otras naciones con las que se erige la representación del otro. Desde el centro, Breaking Bad narra y se imagina las periferias, y las asocia con subdesarrollo, con salvajismo:

  • 24 Homi K. Bhabha, Narrando la nación op.cit., p. 218.

La construcción del discurso colonial es entonces una articulación compleja de los tropos del fetichismo (metáfora y metonimia) y las formas de identificación narcisista y agresiva disponibles para lo Imaginario.24

32El estereotipo racial y cultural parece ser la base con la que la narrativa de Breaking Bad construye la Nación latinoamericana. Ahora bien, es evidente que la narración o el discurso de lo mexicano, o lo latino, está dicha desde una narrativa mayor. Una donde la Nación etnocéntrica norteamericana está por encima de las otras. Sin embargo, hay una escena sui generis –la primera del séptimo episodio de la segunda temporada–, en donde la serie «permite» que sean los «mexicanos» quienes narren o, mejor dicho, canten su ficción del bandido o vaquero blanco apodado «Heisenberg» (Walter White).

  • 25 El corrido es un género musical mexicano desarrollado en el siglo xviii. ...

33Esta narración se hace a través del vídeo musical de un narcocorrido 25 dedicado al, ya para ese momento de la serie, mítico «Heisenberg». La canción se llama Negro y azul y es interpretada por Los cuates de Sinaloa. En el tema, se habla de la fama que comienza a tener la metanfetamina azul producida por White; la letra también habla del enojo del cartel frente a este nuevo producto en el mercado:

La ciudad se llama Duke, Nuevo México el estado
entre la gente mafiosa, su fama se ha propagado
causa de una nueva droga, que los
gringos han creado.

Dicen que es color azul y que es pura calidad
esa droga poderosa, que circula en la ciudad
y los dueños de la plaza,
no la pudieron parar.

Anda caliente el cartel, al respeto le faltaron
hablan de un tal Heisenberg, que ahora controla el mercado
nadie sabe nada de él, porque nunca lo han mirado.

El Cartel es de respeto y jamás ha perdonado
ese compa ya está muerto, nomás no le han avisado.

La fama de Heisenberg ya llegó hasta Michoacán
desde allá quieren venir a probar ese cristal
ese material azul ya se hizo
internacional.

Ahora si le quedó bien, a Nuevo México el nombre
a
México se parece en tanta droga que esconde
solo que hay un
capo gringo, por Heisenberg lo conocen

A la furia del Cartel, nadie jamás ha escapado
ese compa ya está muerto, nomás no le han avisado.

Enlace del corrido «Negro y azul», Los Cuates de Sinaloa: https://www.youtube.com/watch?v=BUmpTKXpIdM

34La letra de la canción narra lo que el imaginario popular «mexicano» piensa de Heisenberg. Destacan los semas: «pura calidad», «poderosa droga», «controla mercado», sustantivos y adjetivos asociados a Heisenberg, el gringo (palabra despectiva con que los latinoamericanos se refieren a los estadounidenses). Mientras que las frases «al respeto le faltaron» y «jamás ha perdonado», hacen alusión al Cartel herido de orgullo.

35En la serie, esta narración viene desde la «periferia» y, al igual que la narración de los personajes del «centro», ésta también está cargada de estereotipos. Sin embargo, los adjetivos «poderosa» y «calidad» dejan ver que la narración del «gringo» es superior, mientras que la del relato del «Cartel» muestra una figura salvaje e impulsiva.

36En el penúltimo párrafo del narcocorrido hay una sui géneris deconstrucción de la actual Nación americana: «Ahora si le quedó bien, a Nuevo México el nombre, a México se parece en tanta droga que esconde […]». Sin embargo, aunque la serie agrega la condición de narcotraficante al estereotipo de lo latino, o mexicano, la peligrosidad de esta «Nación periférica» no será letal. Puesto que lo americano se enuncia desde una narrativa superior, el narcotraficante latino siempre será inferior y terminará perdiendo; como se aprecia al final de la cuarta temporada cuando Walter White asesina al poderoso Gustavo Fring, quien antes ya había ejecutado a los líderes del más importante cartel mexicano.

37La narración de lo mexicano sólo tendrá lugar en las cuatro primeras temporadas de la serie. Cuando el protagonista aniquile al gran jefe (de origen chileno), la conquista por el Sur habrá terminado. Lo que sigue es la lucha por Oeste o el Este, en donde White se asociará y luego luchará con y contra grupos de conversión neo-nazi, donde no me detendré.

38Es notable ver cómo Breaking Bad deconstruye la conquista y el robo de los antiguos territorios mexicanos. El hecho de que la historia se desarrolle en Nuevo México no parece ser una coincidencia del género vaquero (por aquello de la ambientación en el desierto), sino el recuerdo velado de que la Nación americana conquistó y colonizó más de la mitad del antiguo territorio mexicano, sin contar el territorio indígena. No es por azar que ambos hechos parezcan «borrados», porque es omitiendo las “faltas” como se construye la historia, como afirma Ernest Renan.

  • 26 Fernando Bruno, «El relato de las naciones», Revista Ñ, Clarín, Buenos Ai...

[…] una nación tiene que olvidar su pasado para poder hacer su presente, para construir su contemporaneidad. Hay que olvidar el pasado, la historia trágica que fue parte del acceso a la nación.26

39Con este tipo de narraciones, el género wéstern legitimó la creación de la Nación americana. Esto explica mejor porqué la narrativa que la serie hace de lo latino recurre con frecuencia a lo mexicano. Tal deconstrucción permite comprender porqué el peligroso cartel mexicano de la serie, que sustituye al gobierno mexicano que el siglo xix intentó sin éxito defender sus tierras, no logra llegar a la quinta temporada de Breaking Bad. Una moraleja se dibuja aquí: la astucia, el ingenio y la superioridad del vaquero blanco, son y fueron más fuertes que los aborígenes americanos.

Breaking Bad ¿Una narrativa post-colonial?

40Pese a la actualidad y singularidad con que Breaking Bad aborda el relato vaquero, la representación que esta ficción produce es próxima a una narrativa post-colonial:

  • 27 Ibid.

La teoría postcolonial suele afirmar y criticar la persistencia de dos polos antagónicos, a saber el polo de los «márgenes» o de la «periferia» por una parte, situado en el «Tercer Mundo», en lo «postcolonial», y, por otra parte, el polo del «centro», de la metrópolis, situado en el Occidente. Dentro del discurso «colonial», producido por el segundo polo, la periferia se suele calificar de «salvaje, primitiva, nativa, colonial o provincial», mientras que el centro se autodefine por su carácter «civilizado, hogareño, paterno o metropolitano».27

  • 28 Aclaro que ésta es mi transposición del concepto post-colonial, que Homi ...

41Desde esta perspectiva, Breaking Bad refrenda, entre otras cosas, la idea de Nación americana, como la Nación colonizadora de América, aunque, como la serie sucede en el siglo xxi, en términos de Bhabha es mejor hablar de La Nación post-colonizadora28 que re-conquista y domina al Oeste y al Sur (México).

  • 29 Homi K. Bhabha retoma un planteamiento de Edward Said en donde habla de l...

El objetivo del discurso colonial es construir al colonizado como una población de tipos degenerados sobre la base del origen racial, de modo de justificar la conquista y establecer sistemas de administración e instrucción. […] El discurso colonial produce al colonizado como una realidad social que es a la vez un «otro» y sin embargo enteramente conocible y visible.29

42Esta lectura postcolonial puede ser hecha en términos del contenido de la propia serie, pero también dentro del actual contexto histórico en donde productos como Breaking Bad contribuyen a la construcción del discurso de las naciones que ahí están representadas. Naciones que, por cierto, están invariablemente asociadas no únicamente a un color de piel o a un idioma particular, sino ahora también al narcotráfico y al crimen organizado.

43Sin embargo, no se debe perder de vista que en la serie de Vince Gilligan, los orígenes de las luchas entre los nuevos vaqueros y los nuevos indios, no son los mismos del siglo xix. Los conflictos de este particular wéstern dejan claro que el «sueño americano», que el relato clásico vaquero legitimó, ya no es válido. Por ello, tanto colonizadores como colonizados ahora deben recurrir al narcotráfico para re-conquistar el territorio.

44Recordemos que el contexto de Breaking Bad es el capitalismo tardío. Por lo tanto sus nuevas narrativas son una respuesta al contexto actual, es decir, a un capitalismo degenerado en donde las crisis económicas, políticas y sociales han «enfermado» a las naciones latinoamericanas, post-coloniales y que, debido a las grandes migraciones del siglo xx del sur hacia el norte, «contagiaron» a naciones como la americana. En este sentido, el planteamiento de la serie deja apreciar elementos significativos. Gustavo Fring, de origen chileno, dejó su país durante la dictadura de Augusto Pinochet, para ir a México, ahí conoció y trabajó un tiempo con el Cartel de Juárez. Más tarde, Fring emigró a Estados Unidos donde construyó Pollos Hermanos Restaurant, una empresa legal que se convirtió en una importante franquicia de origen latino implantada en todo Nuevo México, así como una lavandería industrial y otros frentes legítimos que le ayudaron a encubrir sus negocios ilegales. Fring fue también un colaborador financiero de la DEA. De manera paralela, Fring controló el negocio de la metanfetamina en el Suroeste de los Estados Unidos. Hasta el día que le «declaró» y ganó la guerra al Cartel de Juárez. Más tarde Walter White aniquiló a Fring: el vaquero fue más fuerte.

Image 10000000000001C200000119AA963F0ABAE4E202.png

Fig. 4 – Walter White frente a su enemigo Gustavo Fring.

Breaking Bad, Temporada 4, 2011, Soporte DVD ©, AMC.

45Leamos de otra manera. Estados Unidos le permitió al acceso a Gustavo Fring. Un inmigrante chileno, con estudios universitarios, que conquistó el «sueño americano», sólo que al hacerlo «infectó» a la Nación americana no con la «fiebre del oro», sino con la «fiebre de la metanfetamina azul» (producida por Walter White). Durante su conquista simbólica del sueño americano, Fring dejó de ser un salvaje y rupestre «indio piel roja», para convertirse en un educado y civilizado bandido que, pese a su color oscuro de piel, logró ser aceptado en la Nación americana, bajo el estatuto de ciudadano norteamericano. Llegado el momento, Fring rompió negociaciones con mexicanos que querían competir en la fabricación de metanfetamina, pero, como éstos últimos carecían de estrategia porque nunca dejaron de ser salvajes y caóticos, terminaron por perder la guerra.

46Se observa cómo la enfermedad de la droga vino de la periferia (del sur colonizado), es decir, de una corrompida Nación latinoamericana. Fring llevó un virus al centro (el norte colonizador) que mutó y después atacó a la célula que lo creó. Pero el virus de Fring fue contrarrestado por uno más fuerte, más inteligente y audaz, el de Walter White. Fue la supremacía de los vaqueros o bandidos blancos la que ganó, la que al final de cuentas colonizó e impuso la narración no sólo de la nueva Nación americana, sino de la latinoamericana, o mexicana.

47El discurso de la serie termina por instituir una mirada sobre lo que debe ser comprendido como latino o mexicano. En términos simbólicos, el colonizador impone su narración del colonizado, y éste último a su vez asume como lógicos y verosímiles los discursos de una ficción como Breaking Bad. Al ser un producto estadounidense, de gran audiencia, Breaking Bad fortalece la construcción de una homogénea y errónea Nación latinoamericana, al mismo tiempo que critica la narrativa de la infectada Nación estadounidense.

A manera de conclusión

48La serie propone una narración de la Nación latinoamericana, o mexicana, en una respuesta a la ola de series y filmes que, desde hace más de diez años, hacen una especie de apología del narcotráfico. Las narrativas se construyen tanto en Estados Unidos como en América latina, pero son las primeras las que tienen la supremacía, y mayor recepción. Lo interesante de Breaking Bad es que, si bien la narrativa de lo mexicano es salvaje e inferior, es un hecho que la serie propone una crítica a la crisis del capitalismo tardío, en donde naciones como la americana están igualmente «enfermas» por el narcotráfico.

49A pesar de que la serie evidencia el fallido «sueño americano», que obligó a que el protagonista Walter White pasara de profesor de química a cocinero de metanfetamina, las discrepancias entre los nuevos «vaqueros» estadounidenses y los «indios» mexicanos no dejan de reforzar estereotipos y legitimar la visión del colonizador sobre el colonizado. La colonización que los vaqueros o bandidos blancos hacen del «lejano oeste» en la serie es más bien una post-colonización que impacta, entre otras cosas, en la construcción de una Nación como la mexicana que, al igual que la de cualquier otra Nación, no cesa de inventarse. Si los norteamericanos construyeron imaginariamente su idea de Nación, gracias a la ampliamente explotada narrativa wéstern, ¿cuál es la construcción de Nación que queda para los «otros»? Por los «otros» quiero decir los despreciados «salvajes», comprendidos en Breaking Bad como «latinos» o «mexicanos». Narrativas como la serie en cuestión tienen un alto nivel de influencia entre su público, y en su discurso la Nación latinoamericana, o mexicana, queda excluida a una periferia, a una figura homogénea, salvaje y bárbara.

50Otra pregunta surge aquí: ¿Cómo leen esos «otros» esta narrativa metonímica de Nación rupestre, caótica y en inmanente asociación con el narcotráfico? ¿Se sienten identificados o denigrados? ¿Bien representados o ridiculizados? ¿Colonizadores o colonizados?

51Frente al impacto que la serie tuvo, los latinoamericanos sintieron «necesidad» de transcribir esta serie a su contexto. En 2014, SONY Televisión comenzó Metástasis, la versión colombiana de Breaking Bad. Mismos personajes, misma historia, sólo que con actores y escenarios distintos, para narrar una Nación que sigue las estructuras hechas en el «centro». Como mencioné al inicio, el imaginario cultural latinoamericano ha sido determinado, no sólo por sus propios discursos nacionales sino también, principalmente, por aquellos hechos en Estados Unidos. Metástasis evidencia la necesidad que la Nación latinoamericana siente de ser aceptada por el colonizador estadounidense. Un menester que parece ser tan grande, que hace necesario recurrir a copias de relatos hechos por colonizadores. Ya no en tono wéstern, como Breaking Bad, la versión colombiana se suma a las narraciones que fortalecen la construcción de la Nación latinoamericana, en asociación con el narcotráfico. Lo interesante es observar cómo la pauta fue impuesta por la narración norteamericana y «aceptada» y calcada por la narración latinoamericana.

Bibliographie

Adriaensen, Brigitte, «Postcolonialismo postmoderno en América Latina: la posibilidad de una crítica radicalmente heterogénea», Romaneske, vol. II, 1999, p. 56-63. Disponible en: ˂http://www.vlrom.be/pdf/992postcol.pdf> (consultado el 10-03-2016)

Bhabha, Homi K., Narrando la nación, in: Álvaro Fernández Bravo, (dir.), La invención de la nación. Lecturas de la identidad de Herder a Homi Bhabha, Buenos Aires: Manantial, 2000, p. 211-221.

Bhabha, Homi K., El lugar de la cultura, Buenos Aires: Manantial, 2012, 308 p.

Bruno, Fernando, «El relato de las naciones», Revista Ñ, Clarín, Buenos Aires, 2010. Disponible en : ˂http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/politica-economia/relato-naciones_0_398360413.html> (Consultado el 13-03-2016)

Burdeau, Emmanuel (ed.), Breaking bad. Série blanche, Paris : Les prairies ordinaires, 2014, 166 p. 

Cardona, Patricia, «Nación y narración: la escritura de la historia en la segunda mitad del siglo xix colombiano», Revista Co-herencia, Vol. 7, No. 12, ISSN: 1794-5887, Colombia, 2010, Disponible en : ˂http://publicaciones.eafit.edu.co/index.php/co-herencia/article/view/20> (consultado el 8-03-2016 )

Fernández Bravo, Álvaro (dir.), La invención de la nación. Lecturas de la identidad de Herder a Homi Bhabha, Buenos Aires: Manantial, 2000, 234 p.

Jost, François, Les nouveaux méchants. Quand les séries américaines font bouger les lignes du Bien et du Mal, Montrouge : Bayard, 2015, 281 p.

Mellado, Andrea, «Aproximaciones a la idea de nación: convergencias y ambivalencias de una comunidad imaginada», Osorno, Chile, ALPHA Nº 26/Julio 2008, p. 29-45, Disponible en : ˂http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-22012008000100003&script=sci_arttext> (consultado el 28-02-2016)

Perilli, Carmen, «La literatura como máquina de narración. Carlos Fuentes y Elena Poniatowska», Tucumán, Anclajes Vl, 6 Parte I, 2002, p. 137-153. Disponible en:

˂http://www.biblioteca.unlpam.edu.ar/pubpdf/anclajes/n06a07perilli.pdf> (consultado el 07-03-2016)

Said, Edward, Culture et impérialisme, Paris : Bayard, Le monde diplomatique, 2000, 558 p.

Enlaces consultados

http://breakingbad.wikia.com/

http://www.amc.com/shows/breaking-bad

Notes

1 Según la web TorrentFreak, ese mismo capítulo fue descargado de forma ilegal más de 500 mil veces en todo el mundo durante las primeras doce horas posteriores a su emisión; mientras que en Francia la segunda temporada llegó a tener 145 mil espectadores por episodio. Información disponible en: <http://www.lavanguardia.com/television/series/20130930/54390220469/breaking-bad-final-record-audiencia.html> (consultado el 25-06-2016)

2 Del inglés White Anglo-Saxon Protestants (WASP), Anglosajones blancos protestantes.

3 François Jost, Les nouveaux méchants, Quand les séries américaines font bouger les lignes du Bien et du Mal, Montrouge : Bayard, 2015.

4 Ver Homi K. Bhabha, Narrando la nación, in: Álvaro Fernández Bravo (ed.), La invención de la nación. Lecturas de la identidad de Herder a Homi Bhabha, Buenos Aires: Manantial, 2000, p. 211-221.

5 A pesar de que esta idea haya sido superada, «en nuestros días se comete un error más grave aún: se confunde la raza con la nación, y se atribuye a grupos etnográficos, o más bien lingüísticos, una soberanía análoga a la de los pueblos realmente existentes ». Ernest Renan, «¿Qué es una nación ?» in: Álvaro Fernández Bravo, op. cit., p. 54.

6 «La lengua invita a reunirse; pero no fuerza a ello. Estados Unidos e Inglaterra, América española y España, hablan la misma lengua y no forman una sola nación». Ernest Renan, ibid., p. 65.

7 Descendientes de mexicanos radicados o nacidos en Estados Unidos.

8 Homi K. Bhabha, El lugar de la cultura, Buenos Aires: Manantial, 2012, p. 96.

9 John Belton citado por François Jost, op. cit., p. 22

10 Ibid.

11 Patricia Cardona, «Nación y narración: la escritura de la historia en la segunda mitad del siglo xix colombiano», Revista Co-herencia, Vol. 7, No. 12, Colombia, 2010.

12 «Les westerns classiques racontaient toujours les mêmes histoires, organisées autour de six grands cycles: le peuplement, les guerres indiennes, la guerre de Sécession, le conflit mexico-texan, le bétail et le deadline, ou cycle du banditisme et de la loi. On y faisait facilement le départ entre les “bons” et les “méchants”». François Jost, op. cit., p. 22.

13 Joseph Conrad, citado por Edward Said, Culture et impérialisme, Paris: Bayard, Le monde diplomatique, 2000, p. 9.

14 El mundo de Breaking Bad es un mundo devastado por la crisis financiera de 2008. El marco de la acción sucede en Alburquerque, una solitaria y desértica ciudad. Una ciudad donde las periferias se van vaciando.

15 Enlace del thriller de la primera temporada – https://www.youtube.com/watch?v=HhesaQXLuRY

16 Cocinero es el nombre que se le da a quienes producen drogas sintéticas.

17 El nombre de Heisenberg viene del nombre del físico alemán, uno de los fundadores de la física cuántica.

18 Homi K. Bhabha, op. cit., p. 91.

19 Al menos en la serie, porque, como dato extra, el actor Giancarlo Esposito es de origen danés como lo demuestra su fuerte acento al hablar español.

20 Homi K. Bhabha, Ibid.

21 Sus siglas vienen del inglés, Drug Enforcement Administration, que en español se traduce como Administración para el Control de Drogas.

22 Los diálogos en español fueron extraídos de los subtítulos propuestos en el DVD de la primera temporada de Breaking Bad, 2008.

23 Filip de Boeck citado por Brigitte Adriaensen in «Postcolonialismo postmoderno en América Latina: la posibilidad de una crítica radicalmente heterogénea», Romaneske, vol. II, 1999, p. 58.

24 Homi K. Bhabha, Narrando la nación op.cit., p. 218.

25 El corrido es un género musical mexicano desarrollado en el siglo xviii. Es una de las narrativas mexicanas más populares que trata los temas políticos, históricos e incluso sentimentales en forma de canción y poesía. El corrido jugó un importante papel durante la Revolución Mexicana de 1910, fue la fuente de información sobre las batallas de dicha guerra. La narrativa del corrido, al igual que la del wéstern, cambió con el contexto histórico; por ello, el que se presenta en la serie no es corrido, sino su subgénero: un narco corrido.

26 Fernando Bruno, «El relato de las naciones», Revista Ñ, Clarín, Buenos Aires, 2010. Disponible en: ˂http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/politica-economia/relato-naciones_0_398360413.html> (Consultado el 13-03-2016)

27 Ibid.

28 Aclaro que ésta es mi transposición del concepto post-colonial, que Homi K. Bhabha dio principalmente a colonias anglosajonas como la India. Cuando aquí hablo de post-colonial es en un sentido simbólico y metafórico.

29 Homi K. Bhabha retoma un planteamiento de Edward Said en donde habla de la representación que los discursos europeos se hacen del Oriente. Tal idea es pertinente en este artículo, sólo que es necesario cambiar algunos elementos. «El discurso colonial produce al colonizado como una realidad social que […] emplea un sistema de representación, un régimen de verdad, que es estructuralmente similar al realismo. Y es para intervenir en ese sistema de representación que los distintos discursos europeos (en este caso estadounidenses) que constituyen “al Oriente” (lo Latinoamericano o Mexicano) como una zona del mundo unificada en términos raciales, geográficos, políticos y culturales». Homi K. Bhabha, op. cit., p. 96.

Pour citer ce document

Cecilia Pita Alva, «Breaking Bad: Un wéstern moderno en la construcción narrativa de la Nación latinoamericana», Líneas [En ligne], Numéros en texte intégral /, Incarner les fictions dans le monde hispanique, mis à jour le : 09/12/2017, URL : https://revues.univ-pau.fr/lineas/1884.

Quelques mots à propos de :  Cecilia  Pita Alva

Doctoranda en el CRILAUP (Centro de Investigaciones Hispánicas y Latinoamericanas de la Universidad de Perpiñán), donde finaliza una tesis sobre la representación de la frontera en el cine mexicano contemporáneo. Es también maestra de lengua en la Universidad de Nîmes.

Líneas de estudio: Cine mexicano, latinoamericano, frontera, función del tiempo en el relato fílmico.

École doctorale 544 – Études Ibériques et Latino-américaines

cey.pita@gmail.com, cecilia.pita-alva@unimes.fr